El santoral católico conmemora hoy, 4 de febrero, a figuras que destacan por su capacidad de adaptación cultural y su entrega a la vida comunitaria. Recordamos especialmente a San Juan de Brito, el «Francisco Javier portugués», y a San Gilberto de Sempringham.
San Juan de Brito, mártir (1647-1693)
Juan de Brito fue un jesuita portugués que dedicó su vida a la evangelización de la India. Es uno de los ejemplos más fascinantes de «inculturación» en la historia de las misiones.
- El «Pandara Swami»: Para poder llegar a todas las castas, especialmente a los brahmanes, adoptó las costumbres locales: se vistió con una túnica amarilla, se dejó crecer la barba y vivió de forma ascética como un sabio indio o sannyasi.
- Éxito y Persecución: Su labor convirtió a miles de personas, incluyendo a un príncipe local. Sin embargo, su éxito despertó la ira de las autoridades religiosas paganas.
- Martirio: Fue arrestado y ejecutado en Oriyur. Antes de morir, escribió a su superior: «La espera del martirio ha sido mi mayor consuelo». Es el patrón de Portugal y de la India en diversos contextos misioneros.
San Gilberto de Sempringham, fundador
San Gilberto (siglo XII) es el único santo inglés que fundó una orden religiosa puramente británica: los Gilbertinos.
- Defensor de la Mujer: En una época en la que las opciones para las mujeres eran escasas, Gilberto fundó una comunidad para siete mujeres que deseaban vivir en santidad. Su orden terminó siendo «doble», con ramas para hombres y mujeres.
- Humildad: A pesar de ser el superior de una orden en plena expansión, siempre prefirió vivir con la sencillez de los trabajadores manuales, dedicándose a la oración y al estudio.
- Longevidad: Murió con más de 100 años, siendo venerado por su sabiduría y su espíritu de justicia.
Otros santos que se celebran el 4 de febrero
Junto a ellos, la Iglesia recuerda hoy a:
- San Andrés Corsini, obispo: Noble florentino del siglo XIV que, tras una juventud rebelde, se convirtió en carmelita. Fue un obispo modelo en Fiésole, conocido como «el apóstol de la paz» por su habilidad para reconciliar familias enfrentadas.
- Santa Juana de Valois, reina: Hija de Luis XI de Francia. Tras la anulación de su matrimonio, fundó la Orden de la Anunciación de la Virgen María. Destacó por su paciencia ante las humillaciones y su gran devoción mariana.
- San José de Leonisa: Misionero capuchino del siglo XVI que trabajó en Constantinopla asistiendo a los cristianos esclavizados. Fue martirizado (colgado de un gancho) pero sobrevivió milagrosamente, regresando a Italia para predicar.
- San Fileas de Thmuis y San Filoromo, mártires: Un obispo y un alto funcionario romano que, en el siglo IV, prefirieron la muerte antes que abandonar su fe en Egipto.
Beatos
- Beata Isabel Canori Mora: Madre de familia y terciaria trinitaria. Soportó con una paciencia heroica las infidelidades y el maltrato de su marido, rezando siempre por su conversión, la cual ocurrió tras la muerte de Isabel.
- Beato Rabano Mauro: Abad y arzobispo de Maguncia en el siglo IX, uno de los escritores más prolíficos del Renacimiento carolingio.
















