El satélite militar SpainSat NG II, pieza clave del sistema de comunicaciones de las Fuerzas Armadas españolas, ha sufrido el impacto de una partícula espacial en plena fase de traslado a su órbita definitiva. Aunque por ahora los sistemas siguen operativos, el Ministerio de Defensa no descarta la construcción de un tercer satélite si se confirma algún daño irreparable.
Según ha informado su operador, Hisdesat, junto a la empresa tecnológica Indra, una partícula espacial impactó contra el SpainSat NG II durante su tránsito hacia la posición geoestacionaria. A pesar del accidente, el satélite continúa operando y las comunicaciones estratégicas no se han visto afectadas.
En un comunicado oficial, Defensa explica que la combinación del satélite histórico SpainSat y del otro satélite de nueva generación, SpainSat NG I, que ya se encontraba en servicio, garantiza la continuidad de las comunicaciones, lo que permite ganar tiempo mientras se evalúa la magnitud del impacto.
No obstante, el incidente ha reactivado los planes de contingencia: si los exámenes técnicos muestran que las lesiones en el NG II comprometen su funcionalidad a largo plazo, Defensa exigirá al consorcio responsable la construcción de un tercer satélite de reemplazo, con el fin de asegurar la soberanía y la robustez del sistema espacial militar español.
Expertos en espacio consultados coinciden en que, aunque la industria satelital moderna dispone de redundancias, el impacto subraya los riesgos crecientes de la basura espacial y la necesidad de estrategias de mitigación. España, con su programa Spainsat NG, se suma a los países que reconsideran su planificación orbital tras el incidente.
Qué supone este giro para la defensa española
- Garantía de continuidad a corto plazo, gracias a los satélites ya operativos.
- Potencial encargo de un tercer satélite, lo que implica inversión adicional y presión sobre la industria espacial nacional.
- Refuerzo de la urgencia para vigilar la basura espacial y proteger infraestructuras críticas.
- Redefinición del programa espacial español si se decide ampliar la constelación más allá del doble inicial.
El inesperado impacto sobre el SpainSat NG II recuerda cuán delicado y estratégico es el espacio orbital, especialmente cuando hablamos de comunicaciones militares. Aunque por ahora el sistema sigue operativo, España podría encarar una nueva fase: la construcción de un satélite de respaldo, con el fin de blindar su soberanía digital y garantizar la continuidad ante futuras amenazas. En un momento en que los riesgos orbitales aumentan, el país refuerza su apuesta por la seguridad desde las alturas.


















