El presidente Donald Trump ha lanzado una advertencia clara y contundente a Cuba, instando a la isla a alcanzar un acuerdo con Estados Unidos antes de que sea demasiado tarde. En sus declaraciones, Trump subrayó que la falta de acción podría tener graves repercusiones para la economía cubana, particularmente en lo que respecta a la llegada de recursos vitales como el petróleo y el dinero.
«No habrá más petróleo o dinero camino de Cuba. CERO», escribió Trump en su red social Truth, una plataforma que ha utilizado para comunicarse directamente con sus seguidores y expresar sus puntos de vista sobre distintos temas que considera cruciales para la política estadounidense y la seguridad nacional.
Durante años, Cuba ha dependido en gran medida de la economía venezolana, que ha proporcionado petróleo y financiación a la isla a cambio de servicios estratégicos de seguridad; especialmente por parte de las autoridades cubanas a los líderes venezolanos. Esta dinámica ha permitido a Cuba enfrentar las dificultades económicas impuestas por el embargo de Estados Unidos, pero Trump ha dejado claro que estos tiempos están cambiando.
En sus comentarios, Trump añadió que, «Cuba ha sobrevivido gracias a la generosidad de Venezuela» y enfatizó que esa relación se está debilitando. La advertencia se produce en un contexto en el que la situación en Venezuela es inestable y su capacidad para continuar apoyando a Cuba podría verse comprometida en el futuro cercano.
Los vínculos entre Cuba y Venezuela se han forjado a lo largo de años de cooperación política y económica, pero la reciente crisis en Venezuela ha puesto en tela de juicio la sustentabilidad de este apoyo. Trump no solo está llamando la atención sobre el destino de la relación cubano-venezolana, sino que también está instando a los líderes cubanos a reconsiderar sus alianzas y prioridades.
Además, Trump hizo referencia a los daños causados por recientes conflictos en Venezuela, diciendo: «La mayoría de esos cubanos MURIERON en los ataques estadounidenses de la pasada semana». Este tipo de lenguaje agresivo refleja la postura actual de la administración estadounidense, que no ha mostrado signos de suavizar su enfoque hacia la isla caribeña.
El presidente Trump también aseguró que EE.UU. está dispuesto a proporcionar una alternativa a Cuba, sugiriendo que ahora, a diferencia de antes, los cubanos pueden contar con Estados Unidos para su seguridad, en el contexto de la tensa situación global actual y la presión que enfrenta Venezuela.
Las declaraciones de Trump han generado reacciones mixtas en la comunidad internacional y entre los cubanos, quienes a menudo están divididos entre aquellos favorecen una mayor apertura y diálogo con EE.UU. y aquellos que se sienten inseguros respecto a las intenciones del gobierno estadounidense. Este reciente llamado a la negociación podría ser tanto una oportunidad como una amenaza, dependiendo de cómo se interprete y actúe sobre él.

















