El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sacudido los mercados internacionales al declarar este lunes que la ofensiva militar contra el régimen de Irán está «casi terminada». Tras diez días de intensos bombardeos y una escalada en los precios del crudo que amenazaba la estabilidad económica global, el mandatario estadounidense ha optado por un mensaje de victoria inminente, aunque condicionado a la rendición total de Teherán.
El petróleo respira ante el anuncio de victoria
Las palabras de Trump han tenido un efecto inmediato en los parqués financieros. El precio del barril de Brent, que había llegado a superar la barrera de los 100 dólares debido al bloqueo del estrecho de Ormuz, ha registrado una caída cercana al 6%. Trump ha vinculado directamente el fin de las hostilidades con la estabilización del mercado energético, enviando un mensaje de calma a los consumidores estadounidenses ante el temor de una crisis inflacionaria.
«Hemos destruido gran parte de su capacidad. Ahora es el momento de que decidan si quieren seguir sufriendo o si prefieren volver al mundo real», afirmó el presidente en una breve comparecencia donde dio por cumplidos gran parte de los objetivos estratégicos de la operación iniciada el pasado 28 de febrero.
Ultimátum a los aliados: «España no tiene nada que necesitemos»
A pesar del tono triunfalista respecto a Irán, Trump no ha rebajado la tensión con sus aliados europeos, especialmente con España. El presidente ha vuelto a cargar contra Pedro Sánchez por su negativa a permitir el uso de las bases de Rota y Morón para la ofensiva.
- Amenaza de embargo: Trump mantiene sobre la mesa la posibilidad de imponer sanciones comerciales y un embargo a España si persiste en su «falta de liderazgo» y en su rechazo a las operaciones militares.
- Desprecio estratégico: «España tiene gente estupenda, pero no tiene nada que necesitemos realmente», sentenció el mandatario, minimizando el valor de la alianza histórica entre ambos países en favor de una relación basada puramente en el alineamiento bélico.
La Guardia Revolucionaria desmiente el optimismo
Mientras Trump celebraba el avance de sus tropas, la respuesta desde Teherán ha sido desafiante. La Guardia Revolucionaria ha calificado las declaraciones de Washington como «puras fantasías» y ha asegurado que serán ellos quienes determinen cuándo y cómo termina la guerra. El régimen iraní mantiene su amenaza de mantener cerrado el estrecho de Ormuz, lo que podría revertir la bajada de precios del crudo si el conflicto se prolonga más allá de lo que Trump asegura.
Con este anuncio, el presidente estadounidense busca cerrar un capítulo bélico antes de que el desgaste económico pase factura a su administración, dejando a aliados como España en una posición diplomática de extrema fragilidad.




















