El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó en su red social Truth Social una imagen que, según afirmó, muestra al mandatario venezolano Nicolás Maduro detenido, esposado y bajo custodia estadounidense a bordo del buque militar USS Iwo Jima. La embarcación, de acuerdo con el propio Trump, se dirigiría a Nueva York, donde Maduro y su esposa, Cilia Flores —también detenida en la misma operación— serían juzgados por la justicia estadounidense.
En la fotografía difundida, que fue rápidamente replicada en distintas plataformas digitales, se observa a un hombre identificado como Maduro con los ojos y oídos cubiertos, una almohadilla protectora alrededor del cuello, las manos esposadas y una botella de agua en la mano. El presidente estadounidense aseguró que la imagen corresponde a las horas posteriores a una operación relámpago llevada a cabo en Caracas.
Según medios estadounidenses citados en la publicación, la captura habría sido ejecutada por una unidad de élite de los Delta Force, que sacó a Maduro y a Flores de su residencia durante la madrugada y los trasladó en helicóptero fuera del país.
Horas después, Trump compartió también un amplio reportaje fotográfico en el que se le ve junto a su equipo de seguridad nacional siguiendo el operativo desde su residencia de Mar-a-Lago, en Florida. Las imágenes, algunas en blanco y negro, muestran al mandatario acompañado por el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, en una sala acondicionada como centro de mando provisional.
En declaraciones a Fox News, Trump afirmó que siguió la operación “como si estuviera viendo un programa de televisión” y la calificó de “algo increíble”. A diferencia de otras misiones de alto nivel, que suelen supervisarse desde la Sala de Situación de la Casa Blanca, esta habría sido monitoreada desde Florida debido a que el presidente se encontraba allí durante las festividades de Año Nuevo.
La misión, bautizada como Absolute Resolve (Resolución Absoluta), habría sido una operación encubierta preparada durante meses por varias agencias estadounidenses, incluida la CIA, que realizaron labores de inteligencia para localizar al mandatario venezolano y analizar sus rutinas. Según el relato oficial difundido, más de 150 aeronaves despegaron desde unas 20 bases terrestres y marítimas de la región cuando se dieron las condiciones meteorológicas adecuadas, incluyendo helicópteros que volaron a baja altura sobre el mar.


















