Ataques con drones de largo alcance paralizan las terminales de Ust-Luga y Primorsk, mientras el crudo supera los 100 dólares por barril debido a la inestabilidad global.
En una maniobra sistemática para asfixiar las finanzas del Kremlin, Ucrania ha intensificado este domingo sus ataques contra los puertos del Mar Báltico, esenciales para la exportación de crudo ruso. La ofensiva no solo ha causado incendios masivos en infraestructuras clave, sino que ha provocado una crisis de seguridad en Finlandia, donde se han estrellado varios drones ucranianos.
Caos en las terminales de petróleo
El puerto de Ust-Luga, operado por Transneft y responsable de exportar unos 700.000 barriles diarios, fue el objetivo principal. Según el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), sus drones de largo alcance lograron impactar con éxito en tanques de almacenamiento, provocando daños «graves» que obligaron a suspender la carga de crudo.
- Impacto Económico: Rusia es el segundo mayor exportador de petróleo del mundo. Estos ataques llegan en un momento crítico, con el precio del barril disparado por encima de los 100 dólares debido a la guerra paralela que se libra en Irán.
- Respuesta Rusa: El gobernador de la región de Leningrado, Alexander Drozdenko, tuvo que movilizar trenes de bomberos y recursos adicionales de San Petersburgo para sofocar las llamas tras sucesivas oleadas de ataques.
Tensión en la OTAN: Drones en Finlandia
La jornada ha dejado un delicado incidente diplomático. El Ministerio de Defensa de Finlandia confirmó que dos drones ucranianos se estrellaron en el municipio de Kouvola, a 60 kilómetros de la frontera rusa, mientras que otros invadieron el espacio aéreo nacional.
El primer ministro finlandés, Petteri Orpo, ha sugerido que la entrada de estos aparatos en territorio de la OTAN podría deberse a un error causado por las interferencias electrónicas rusas (GPS spoofing) en la zona de San Petersburgo.
«Nos tomamos este asunto muy en serio. Ucrania está atacando la ‘flota fantasma’ rusa para cortar la financiación de Moscú, pero la seguridad de nuestro territorio es prioritaria», declaró el ministro de Defensa, Antti Häkkänen.
Contraofensiva rusa: Tragedia en Kramatorsk
Como represalia o continuación de su avance en el Donbás, Rusia respondió con el uso de bombas planeadoras contra el «cinturón de fortalezas» ucraniano. Un ataque sobre la ciudad de Kramatorsk ha dejado al menos tres muertos, entre ellos un niño de 13 años, y 13 heridos.
Una estrategia de desgaste financiero
El jefe del SBU, Yevgeny Jmara, fue tajante: los ataques contra la logística energética rusa continuarán. El objetivo es doble: reducir la capacidad de Moscú para financiar la guerra y presionar los mercados energéticos globales en un tablero de ajedrez donde el petróleo se ha convertido en el arma principal de 2026.


















