La Fundación Fernando Buesa y el colectivo Covite han solicitado formalmente a las instituciones vascas y navarras la suspensión de cualquier subvención o colaboración económica con la Korrika. La denuncia surge tras constatar que la última edición de la carrera a favor del euskera, finalizada este pasado domingo, fue utilizada para exhibir 38 imágenes de miembros de ETA.
Ambas organizaciones han calificado el evento como un «escapate obsceno de legitimación del terrorismo», acusando a la entidad organizadora, AEK, de permitir que se pervierta el objetivo de reivindicar la lengua vasca para lanzar mensajes en favor de los presos de la banda terrorista.
Episodios señalados como «graves»
El comunicado conjunto detalla diversos momentos de la edición 2026 que consideran especialmente indignos:
- Cesión del testigo: Se denuncia la entrega del testigo de la carrera a miembros de ETA como Albino Sáenz, Mikel San Argimiro y Xabier Atristain en San Sebastián.
- Uso de menores: Critican la imagen de un niño en Pamplona portando el testigo con una camiseta de Patxi Ruiz (asesino de Tomás Caballero) y la presencia del hijo de Kepa del Hoyo en Bilbao.
- Mensaje final: La lectura del manifiesto de clausura corrió a cargo de Aitzol Gil de San Vicente, hijo del exdirigente de ETA David Pla.
Para las víctimas, la instrumentalización de los hijos de etarras con fines propagandísticos es «moralmente inaceptable» y constituye una nueva forma de humillación y blanqueamiento del terrorismo.
Críticas a la organización AEK
La Fundación Buesa y Covite han desmontado el argumento de la organización de que estos hechos son incontrolables. Señalan que AEK sí ejerce control cuando lo desea, poniendo como ejemplo el «veto sectario» aplicado al sindicato Comisiones Obreras (CCOO) en esta edición.
«Si no impide la exhibición de imágenes de etarras, es porque no quiere», aseveran los colectivos en el comunicado.
Exigencia a las instituciones
La petición de retirar la financiación pública se dirige al Gobierno Vasco, el Gobierno de Navarra, diputaciones, parlamentos y ayuntamientos. Las víctimas exigen que no se aporte ni un euro más hasta que AEK:
- Condene de forma clara y pública todos los actos de apoyo a ETA ocurridos durante la carrera.
- Adopte medidas eficaces para evitar que estas situaciones se repitan en el futuro.
Finalmente, las organizaciones han querido aclarar que su denuncia no va contra los ciudadanos que participan «de buena fe» en defensa del euskera, sino contra quienes mezclan la lengua con el apoyo a criminales, calificando esta unión como «indecente y profundamente ofensiva» para una sociedad democrática.

















