La medida llega tras la publicación de un manifiesto crítico firmado por exdirigentes y coincide en el tiempo con el adelanto electoral en Andalucía.
La fractura en Vox es ya total. El exportavoz parlamentario de la formación, Iván Espinosa de los Monteros, ha confirmado este jueves que la dirección nacional liderada por Santiago Abascal le ha notificado la apertura de un expediente de expulsión. El movimiento supone el punto de no retorno para una de las figuras más carismáticas y fundacionales del partido.
Una cronología de «ajuste de cuentas»
Espinosa de los Monteros, quien actualmente preside el centro de pensamiento Atenea, ha revelado los detalles temporales de la notificación a través de sus redes sociales, sugiriendo una maniobra estratégica por parte de la cúpula:
- Lunes, 20:30h: Juanma Moreno anuncia el adelanto de las elecciones en Andalucía.
- Lunes, 23:01h: Vox comunica oficialmente a Espinosa de los Monteros el inicio del proceso para expulsarlo.
Esta decisión se produce apenas una semana después de que el exdirigente encabezara un manifiesto crítico contra la actual deriva del partido. En dicho documento, Espinosa y otros pesos pesados exigían la convocatoria de un congreso extraordinario con «reglas claras» para debatir el futuro de la formación.
Los «rebeldes» de Abascal
La expulsión de Espinosa de los Monteros no es un hecho aislado, sino la respuesta de la dirección a un movimiento interno que aglutina a figuras clave del Vox original. Entre los firmantes del manifiesto que pedía renovar el partido se encuentran:
- Javier Ortega Smith: Diputado y exsecretario general.
- Víctor González Coello de Portugal: Exvicepresidente del partido.
- José Ángel Antelo: Expresidente de la formación en Murcia.
«Es hora de abrir el debate sobre el futuro de Vox», rezaba el texto que ha precipitado la purga de la vieja guardia.
Un escenario electoral incierto
El expediente de expulsión coincide con el inicio de la precampaña en Andalucía, un territorio clave donde Vox logró su primera irrupción institucional. La salida forzada de Espinosa de los Monteros amenaza con agudizar la fuga de votos hacia la abstención o hacia otras opciones de derecha, en un momento en que la cohesión interna parece haberse quebrado definitivamente.




















