En un paso decisivo hacia la digitalización de la seguridad vial, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha consolidado este 10 de enero de 2026 el uso de la baliza V16 conectada como el único dispositivo legal para señalizar incidencias en carretera. Aunque en las últimas horas ha circulado información sobre su obligatoriedad para motoristas, la normativa actual establece matices importantes para los conductores de dos ruedas.
El objetivo principal de esta medida es erradicar los atropellos en carretera, evitando que los conductores tengan que caminar por el arcén para colocar los antiguos triángulos de preseñalización.
¿Quiénes están obligados a llevarla?
Según el anexo XII del Reglamento General de Vehículos, la baliza V16 con geolocalización es obligatoria para:
• Turismos y furgonetas.
• Autobuses y camiones.
• Vehículos mixtos y conjuntos de vehículos no especiales.
El caso de las motocicletas: A pesar de las recientes polémicas, la DGT aclara que para las motos no existe obligación legal de llevarla a bordo, aunque su utilización es «muy aconsejable». La naturaleza del vehículo dificulta en ocasiones su colocación, pero su capacidad para emitir señal luminosa y avisar a la plataforma DGT 3.0 incrementa exponencialmente la seguridad del motorista en caso de avería.
¿Cómo funciona el dispositivo?
La baliza V16 no es un simple faro naranja; es un dispositivo de comunicación autónomo:
1. Conectividad integrada: Cuenta con una tarjeta SIM propia. No depende de aplicaciones móviles ni del Bluetooth del conductor.
2. Sin cuotas mensuales: El precio del dispositivo incluye una conectividad mínima de 12 años.
3. Ubicación en tiempo real: Al activarse, envía automáticamente la posición del vehículo a la nube DGT 3.0. Esta información aparece de inmediato en los navegadores de otros conductores y en los paneles de las carreteras para evitar colisiones.
Protocolo de actuación en caso de avería
La DGT recuerda que, con este dispositivo, el protocolo cambia drásticamente para salvar vidas:
• No salir del coche: La baliza se enciende y se coloca en el techo (o en la puerta en vehículos altos) sacando el brazo por la ventanilla.
• Permanecer a salvo: Solo se debe abandonar el vehículo si existe un lugar seguro fuera de la calzada y el arcén. Si no es posible, la norma indica permanecer dentro del habitáculo con el cinturón de seguridad abrochado.

















