El Gobierno español ha dado un paso decisivo para proteger a los consumidores frente al sobreendeudamiento, al aprobar un anteproyecto de ley que regula los créditos al consumo, incluyendo microcréditos, préstamos rápidos y tarjetas «revolving». La normativa establece que, de manera general y temporal, los intereses no podrán superar el 22 %.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, destacó que la iniciativa busca frenar los abusos y el endeudamiento excesivo de los hogares, y confía en que la ley pueda aprobarse en el Congreso. La propuesta se encuentra actualmente en fase de audiencia pública.
Préstamos rápidos
La demanda de créditos ha crecido en España gracias a la bajada de tipos de interés, y los microcréditos se han consolidado como una alternativa para quienes no acceden al sistema financiero tradicional. Estos préstamos, generalmente de pequeña cuantía y con plazos cortos de devolución, se comercializan cada vez más por canales digitales, lo que atrae a un público vulnerable.
Según la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin), los microcréditos más habituales siguen siendo de 300 euros a 30 días, aunque en 2025 los importes mínimos y máximos se incrementaron hasta 92 euros y cerca de 1.000 euros respectivamente, reflejando la necesidad de los consumidores de cubrir gastos urgentes. Bajo la nueva normativa, un microcrédito de 300 euros deberá reembolsarse en un mínimo de tres meses con un coste máximo de 40 euros, frente a los 103 euros actuales si se paga en 30 días.
Tarjetas «revolving»
Estas tarjetas continúan siendo populares por su acceso rápido al crédito y la flexibilidad en los pagos, pero sus elevados costes y estructuras complejas generan un riesgo de deuda prolongada, especialmente entre los hogares más vulnerables. La combinación de intereses altos, comisiones y seguros, junto al uso de cuotas mínimas, puede derivar en plazos de amortización excesivamente largos.
Asufin alerta que, a pesar de la regulación, el sobreendeudamiento sigue siendo un riesgo, sobre todo en contextos de incertidumbre económica y presión sobre el ahorro familiar. A finales de 2025, los tipos medios en España eran del 23,34 %, muy por encima de la moderación observada en otros productos de financiación.


















