*El Ejecutivo ha *ampliado el acceso al Ingreso Mínimo Vital (IMV) para que personas mayores de 23 años que todavía convivan con sus padres puedan solicitar esta ayuda social, siempre que cumplan una serie de requisitos específicos relativos a independencia económica, residencia y situación de vulnerabilidad.
El Ingreso Mínimo Vital (IMV) es una prestación de la Seguridad Social destinada a combatir la pobreza y la exclusión social en España, garantizando unos ingresos mínimos a personas y hogares en situación económica vulnerable. Tradicionalmente, esta ayuda se ha asociado a personas que viven solas o a unidades de convivencia con ingresos insuficientes, pero una *modificación normativa reciente permite que también la puedan recibir mayores de 23 años que vivan con sus padres bajo condiciones específicas.
Según la normativa de la Seguridad Social, las personas mayores de 23 años y hasta los 29 pueden ser beneficiarias individuales del IMV aunque compartan domicilio con sus progenitores, siempre que no se integren en la unidad de convivencia familiar y puedan demostrar que cumplen requisitos de independencia económica. Entre estas condiciones se incluye haber vivido de forma independiente durante al menos los dos años anteriores a la solicitud, salvo en casos excepcionales como víctimas de violencia de género o separación conyugal.
Para quienes tienen 30 años o más, el requisito para poder solicitar el IMV es acreditar que en el año inmediatamente anterior han tenido su domicilio distinto al de sus padres, tutores o acogedores, salvo causas justificadas como fallecimiento de estos. Esta excepción permite que personas mayores que continúan conviviendo con sus padres debido a circunstancias económicas graves también puedan optar a la ayuda si cumplen las condiciones de residencia, ingresos y patrimonio.
Además de los requisitos de convivencia y edad, los solicitantes deben cumplir las condiciones generales del IMV, como tener residencia legal y efectiva en España durante al menos un año, acreditar vulnerabilidad económica con ingresos por debajo de los umbrales establecidos y no estar integrados en otras prestaciones incompatibles.
La medida responde a la preocupación social por la situación económica de muchos jóvenes que, tras años de precariedad laboral o altos costos de vivienda, siguen viviendo con sus familias y no pueden acceder a ayudas por el simple hecho de compartir domicilio. Con esta ampliación, el Gobierno busca atender a un colectivo especialmente vulnerable, facilitando la inclusión social y económica de jóvenes en riesgo de pobreza.
Las cuantías del IMV han sido revalorizadas recientemente para 2026, con un incremento del 11,4 % sobre el año anterior, situando los importes en niveles superiores al crecimiento del Índice de Precios al Consumo, con el objetivo de mejorar la capacidad de la ayuda para cubrir necesidades básicas.
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Puntos clave
• Personas mayores de 23 años que vivan con sus padres pueden solicitar el Ingreso Mínimo Vital si cumplen los requisitos.
• Se exige que no formen parte de la unidad de convivencia familiar y que acrediten independencia económica.
• Entre 23 y 29 años es necesario demostrar residencia legal y vida independiente al menos dos años previos.
• A partir de 30 años se debe acreditar domicilio distinto al familiar durante el último año.
• También hay requisitos de residencia legal en España y vulnerabilidad económica.
• El IMV para 2026 ha sufrido una revalorización de más del 11 % para aumentar su eficacia.
Conclusión
*La decisión de ampliar el acceso al Ingreso Mínimo Vital para personas mayores de 23 años que aún viven con sus padres supone un avance significativo en la política social del Gobierno español. Esta modificación reconoce la realidad de muchos jóvenes y adultos que, pese a compartir domicilio familiar por razones económicas, enfrentan vulnerabilidad financiera y requieren de un apoyo económico básico. Al flexibilizar las condiciones de convivencia —siempre dentro de un marco de requisitos claros de independencia y situación económica—, la Seguridad Social busca *favorecer la inclusión social y ofrecer una red de protección más amplia y adaptada a las circunstancias actuales.















