El descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad ocurrido el domingo por la tarde en Adamuz (Córdoba) ha elevado a 39 la cifra de víctimas mortales, mientras 43 personas permanecen hospitalizadas, de las cuales 12 continúan en la UCI, nueve de ellas en estado grave. Ante la magnitud de la tragedia, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado desde el lugar del siniestro la declaración de tres días de luto oficial en todo el país.
“Vamos a dar con la verdad”, afirmó Sánchez, quien garantizó que el Ejecutivo informará con total transparencia en cuanto se conozcan las causas del accidente. El presidente trasladó además su pésame a las familias de las víctimas y mostró el apoyo del Gobierno a los heridos y a los equipos de emergencia que continúan trabajando en la zona.
En los dos convoyes siniestrados viajaban cerca de 500 personas: unas 300 en el tren Iryo que cubría la ruta Málaga-Madrid y 184 en un Alvia con destino Huelva. El ministro de Transportes, Óscar Puente, advirtió de que el número de fallecidos “no es definitivo”, ya que continúan las labores de rescate e identificación. La compañía italiana Iryo ha informado de que el tren accidentado había pasado su última revisión técnica hace cuatro días.
Las tareas de identificación de las víctimas se presentan especialmente complejas. El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, señaló que será un proceso “intenso, duro y complicado”, debido al estado en el que han quedado algunos cuerpos tras el impacto. Para agilizar estos trabajos, la Guardia Civil ha habilitado oficinas para la recogida de muestras de ADN en Madrid, Sevilla, Córdoba, Málaga y Huelva, además de enviar expertos especializados a la zona del siniestro.
Mientras tanto, Renfe ha comunicado que el servicio ferroviario en el tramo afectado permanecerá interrumpido durante varios días, lo que obligará a reorganizar rutas y ofrecer alternativas de transporte a los viajeros. Los equipos de emergencias continúan trabajando entre los restos de los trenes para descartar la presencia de más víctimas.
En señal de solidaridad con los afectados, los Reyes acudirán este martes a Córdoba, donde mantendrán encuentros con familiares de las víctimas y autoridades locales. España permanece conmocionada por uno de los accidentes ferroviarios más graves de los últimos años, a la espera de que la investigación determine qué falló en una infraestructura clave para la movilidad del país.


















