Francia ha solicitado formalmente la realización de un ejercicio militar de la OTAN en Groenlandia y ha manifestado su disposición a contribuir al mismo, en medio de crecientes tensiones geopolíticas sobre la isla ártica. La solicitud se produce tras los recientes comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre su intención de anexionarse Groenlandia debido a su valor estratégico y su riqueza en minerales raros.
Fuentes del Palacio del Elíseo confirmaron este miércoles que París busca reforzar la cooperación militar en el Ártico dentro del marco de la Alianza Atlántica, tras la reciente participación de ocho países europeos —incluidos Francia, Alemania y Reino Unido— en un ejercicio en Groenlandia liderado por Dinamarca y organizado fuera del mando de la OTAN, sin la presencia estadounidense.
La iniciativa de Trump de incorporarse a la isla y la imposición de posibles aranceles a quienes se opongan a sus planes ha tensionado la región. En una entrevista con la cadena NewsNation, el mandatario estadounidense destacó la importancia estratégica de Groenlandia frente a posibles amenazas militares, vinculando su ubicación a los planes de defensa de su Administración. Trump afirmó además que los groenlandeses “estarían encantados” de integrarse a Estados Unidos, a pesar de que encuestas locales muestran lo contrario.
El presidente francés, Emmanuel Macron, respondió desde Davos asegurando que el despliegue militar europeo no constituye una amenaza, sino un apoyo a Dinamarca, y defendió la prioridad del respeto a las reglas internacionales frente a la “brutalidad”. Macron invitó a Trump a una cena en París tras Davos para rebajar tensiones, aunque el presidente estadounidense descartó asistir.
En su discurso en el Foro Económico Mundial, Macron instó a los socios europeos a no ceder ante la coerción y mantener la calma ante desafíos geopolíticos, enfatizando que “Europa prefiere el respeto antes que los matones” y que el Estado de derecho debe prevalecer sobre la fuerza bruta.
Con la solicitud de Francia, la OTAN podría organizar un ejercicio conjunto que permita la participación de Estados Unidos y sus aliados europeos, fortaleciendo la cooperación militar en una región de creciente importancia estratégica frente a China y Rusia.




















