La magistrada del Juzgado de Instrucción de la plaza 3 del Tribunal de Instancia de Murcia ha apreciado indicios suficientes para atribuir a seis personas un delito de homicidio por imprudencia en relación con el incendio de dos discotecas de la ciudad en el que fallecieron trece personas en octubre de 2023.
En un auto notificado este viernes, la jueza acuerda continuar la causa por los trámites del procedimiento abreviado al considerar que los hechos podrían ser constitutivos de trece delitos de homicidio por imprudencia grave y trece delitos de lesiones por imprudencia grave. Entre los investigados se encuentran los responsables de los locales, el organizador de la fiesta celebrada esa madrugada, el técnico proyectista que intervino en la configuración de la nave y la persona encargada de la introducción y uso de máquinas generadoras de “chispas de fuego frío”.
Según el relato indiciario recogido en la resolución, durante la fiesta se instalaron dos máquinas que generaban chispas alimentadas con titanio, capaces de alcanzar temperaturas de hasta 452 grados centígrados y proyectar chispas a varios metros de altura. Estos dispositivos carecían de número de referencia o serie y debían utilizarse respetando determinadas distancias de seguridad.
La instructora considera que, de forma indiciaria, las chispas estuvieron impactando durante la noche contra el techo del local hasta que este comenzó a arder en el punto de contacto. El fuego se propagó con rapidez y alcanzó el establecimiento contiguo. Trece personas que se encontraban en la planta superior no lograron salir a tiempo y fallecieron en el interior.
El auto también analiza las obras realizadas años antes en la nave industrial que albergaba ambas discotecas, situada en el polígono de Las Atalayas. La nave fue dividida en dos salas sin licencia municipal, una modificación que, según la magistrada, tuvo relevancia en la propagación del fuego y en sus consecuencias. La nueva configuración no cumpliría con las exigencias de seguridad contra incendios del Código Técnico de la Edificación y esa situación se habría mantenido hasta la fecha del siniestro.
La resolución detalla diversas deficiencias técnicas que favorecieron la extensión del incendio, como la falta de elementos con la resistencia al fuego exigible, la ausencia de puertas cortafuegos entre los locales, conductos de climatización sin compartimentación y materiales constructivos y decorativos cuya resistencia al fuego no estaba certificada.
Con esta decisión, la jueza da un paso más en la investigación judicial para determinar las responsabilidades penales por el incendio que conmocionó a la ciudad y que se saldó con trece víctimas mortales.

















