Un grupo de esquiadores de nacionalidad francesa ha sido sepultado este domingo por un alud en el canal del Vesses. El balance actual es de dos víctimas mortales y un herido en estado crítico trasladado a Turín.
La montaña italiana se ha teñido de luto este domingo, 15 de febrero, tras registrarse una fuerte avalancha en la zona de Courmayeur, en el Valle de Aosta. Según los datos confirmados por el Servicio Alpino de Emergencias, el alud sorprendió a un grupo de esquiadores que practicaban la modalidad de fuera de pista en el canal del Vesses, en la zona de Val Veny, a los pies del macizo del Mont Blanc.
Un rescate contra el reloj
El suceso se produjo durante la mañana, cuando una gran masa de nieve se desprendió sepultando a varios integrantes del grupo. Los equipos de socorro, compuestos por un amplio despliegue de 15 rescatistas, tres unidades caninas y dos helicópteros, localizaron inicialmente a tres personas:
• Un fallecido en el acto: Los equipos médicos solo pudieron certificar su muerte en el lugar del incidente.
• Segunda víctima mortal: Uno de los dos heridos rescatados en estado crítico ha fallecido poco después de ingresar en el servicio de Urgencias del hospital debido a la gravedad de sus lesiones.
• **Superviviente en estado «muy grave»: El único superviviente del grupo localizado hasta el momento ha sido trasladado de urgencia en helicóptero al hospital Città della Salute-Molinette de Turín, donde permanece bajo pronóstico reservado.
Aunque las autoridades aún no han facilitado las identidades de las víctimas, los medios locales apuntan a que se trata de un grupo de entre tres y seis esquiadores de nacionalidad francesa.
Alerta máxima en la zona alpina
Este trágico incidente no ha sido el único del día. En la provincia de Trentino, otra avalancha ha afectado a un esquiador en la zona de Tesino, aunque en este caso la víctima pudo ser rescatada por sus propios compañeros sin sufrir heridas de consideración.
La situación en los Alpes es extremadamente delicada debido a las recientes nevadas y las fuertes rachas de viento en cotas altas, factores que aumentan exponencialmente el riesgo de aludes espontáneos. Las autoridades italianas mantienen la alerta y piden extremar la precaución, desaconsejando totalmente la práctica de esquí fuera de pista en las zonas no balizadas durante las próximas 48 horas.



















