El cineasta y guionista iraní Mehdi Mahmudian, pieza clave en la aclamada película Un simple accidente, ha sido puesto en libertad tras permanecer 17 días detenido en Teherán. La medida se produce después de que el autor pagara una fianza de 60.500 millones de riales (aproximadamente 34.500 euros), según confirmaron fuentes del diario reformista Entekhab.
El motivo de la detención: Un desafío directo al poder
Mahmudian no fue el único liberado; los activistas Vida Rabbani y Abdulah Momeni también abandonaron el centro de detención tras abonar fianzas idénticas. Los tres formaban parte de un grupo de intelectuales que firmó un manifiesto denunciando la represión estatal.
- La acusación: El documento señalaba directamente al líder supremo, Ali Jameneí, por autorizar lo que describen como un «asesinato masivo y sistemático» durante las protestas ciudadanas de enero.
- El contexto social: Las movilizaciones, iniciadas originalmente por la crisis económica y la devaluación del rial, escalaron rápidamente en un movimiento que exige el fin de la República Islámica.
- Cifras de la represión: Mientras el Gobierno reconoce 3.117 fallecidos, organizaciones internacionales como HRANA elevan la cifra por encima de las 7.000 víctimas mortales y denuncian más de 53.000 arrestos.
‘Un simple accidente’: Realidad y ficción entrelazadas
La liberación de Mahmudian ocurre en un momento de brillo profesional agridulce. Su obra más reciente, coescrita junto al célebre director Jafar Panahi —quien también enfrenta una condena de un año de prisión—, se ha convertido en un símbolo de la resistencia cultural iraní.
| Reconocimientos de la obra | Detalles |
| Premios internacionales | Ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Cannes. |
| Nominaciones al Óscar | Candidata en las categorías de Mejor Guion Original y Mejor Película Internacional. |
| Temática | Narra la historia de un expreso político que se debate entre la venganza y el perdón hacia su torturador. |
El vínculo entre los autores es profundo: Panahi y Mahmudian se conocieron precisamente en prisión, una experiencia que nutrió el guion de la película. A pesar de las amenazas judiciales, Panahi ha declarado su intención de regresar a Irán una vez finalizada la promoción internacional del filme para enfrentar su sentencia, subrayando el compromiso del sector cultural con la situación política del país.



















