El Atlético de Madrid abre este miércoles en el Jan Breydelstadion la eliminatoria de octavos de final de la Champions League frente al Brujas. Se trata del partido de ida, una cita marcada en rojo por Diego Pablo Simeone para recuperar la fiabilidad defensiva y asentar las bases de la clasificación antes de que la serie se decida definitivamente la próxima semana en el Metropolitano.
Un plan de contención para el primer asalto
Simeone sabe que en los partidos de ida fuera de casa la gestión emocional y el control del ritmo son fundamentales. Tras el reciente varapalo liguero ante el Rayo (3-0), el técnico argentino ha trabajado intensamente en el repliegue defensivo. El objetivo es evitar que el Brujas, un equipo que castiga con transiciones rápidas, logre una ventaja que obligue a los rojiblancos a la heroica en la vuelta.
Para este primer choque, el Atlético recupera a su «guardia pretoriana». Koke regresará al eje del centro del campo para dar equilibrio, mientras que en la delantera se espera que la movilidad de Antoine Griezmann y la potencia de Alexander Sørloth sean las principales bazas para intentar cazar algún gol que valga oro de cara al segundo partido en Madrid.
El Brujas, un local que no regala nada
El conjunto belga llega a este partido de ida sin nada que perder y con la vitola de «matagigantes» tras su impecable fase de grupos. Su fortaleza en el Jan Breydelstadion es de sobra conocida, y su estrategia pasará por intentar asfixiar la salida de balón del Atlético para generar un clima de nerviosismo.
El historial entre ambos equipos en territorio belga está muy equilibrado, lo que refuerza la idea de que esta noche se verá un duelo táctico de máxima prudencia. Para el Atlético, un empate con goles o una victoria mínima sería el escenario ideal para afrontar con plenas garantías los 90 minutos restantes ante su afición.
La pizarra de Simeone en el punto de mira
Consciente de que es una eliminatoria de 180 minutos, el cuerpo técnico colchonero ha hecho hincapié en la importancia de no cometer errores no forzados. El Atlético quiere que la eliminatoria llegue «viva» al Metropolitano, pero con la tranquilidad de haber hecho los deberes en esta primera entrega en Brujas.


















