Tras 32 años de carrera, María Dolores Gimeno se ha convertido en la primera mujer en alcanzar el empleo de coronel en la Guardia Civil, un logro histórico que celebra con orgullo pero que también asume con responsabilidad, consciente del ejemplo que supone para futuras generaciones de mujeres en el cuerpo.
En una entrevista con EFE, Gimeno destacó que, aunque ser la primera en llegar a este puesto es un motivo de satisfacción, le alegra aún más que otras mujeres pronto alcancen este nivel profesional e incluso lo superen. Recordó que las mujeres ingresaron en la Guardia Civil en 1988, y que en 1993 se incorporó la primera teniente a la Academia de Oficiales.
La coronel señaló que la institución ha avanzado en igualdad y que, aunque todavía persisten sesgos inconscientes, las medidas adoptadas permiten a las mujeres desarrollar sus carreras al mismo ritmo que los hombres. Entre estas iniciativas destaca el área de Derechos Humanos, Igualdad y Diversidad, impulsada en 2018 y que Gimeno dirigió, que trabaja para eliminar las barreras que aún persisten.
Gimeno evita hablar de machismo en la Guardia Civil, calificándolo de injusto. Explica que los primeros años de las mujeres en el cuerpo supusieron un cambio cultural y social importante, pero que actualmente la sociedad valora la eficacia del agente por encima de su sexo. Como anécdota, recordó que al inicio de su carrera la prensa solía referirse a ella como “la chica vestida de Guardia Civil” y que, en la calle, los ciudadanos se dirigían primero al conductor masculino del vehículo.
Actualmente, la Guardia Civil cuenta con 8.867 mujeres frente a 70.411 hombres, lo que representa el 11,18 % del total de agentes. El porcentaje de mujeres oficiales es del 7,25 % y de suboficiales del 5,12 %. Gracias al plan de Igualdad implementado en 2018, el porcentaje de mujeres ha ido en aumento, y en las nuevas promociones ya se acerca al 30 %.
Entre sus retos como coronel, Gimeno destaca mantener un alto nivel de servicio a la ciudadanía y contribuir a que las decisiones que tome en su nuevo cargo tengan un impacto positivo en el cuerpo. Aunque aún no piensa en convertirse en la primera general del cuerpo, reconoce que ese momento llegará y será otro hito histórico.
Finalmente, aconseja a las mujeres jóvenes que ingresan en la Academia de Oficiales: “Que sean ellas mismas y cuiden de las personas de su equipo, porque si se sienten cuidadas y amparadas darán lo mejor de sí mismas y ofrecerán el mejor servicio a la ciudadanía.”




















