La marquesina de TVE vive este miércoles, 25 de febrero, una jornada de tensiones tras la revelación de las mentiras de Lope y los movimientos estratégicos de Cristóbal con Ángela ante la atenta mirada de Teresa.
El palacio de ‘La Promesa’ se convierte una vez más en el escenario de profundos desengaños y alianzas inesperadas en su capítulo 783. La serie de Bambú Producciones, que mantiene en vilo a la audiencia de las sobremesas, presenta este miércoles una entrega donde los sentimientos heridos y los intereses económicos marcan el ritmo de la trama, especialmente tras la dolorosa misiva que recibe Vera.
El golpe definitivo para Vera y las sospechas de Curro
El momento de mayor carga emocional del episodio lo protagoniza Vera. Santos hace entrega a la doncella de una carta firmada por Lope en la que este reconoce, finalmente, todas sus mentiras. El impacto de la confesión es inmediato: Vera rompe a llorar, viéndose obligada a lidiar con una traición que cambia por completo su percepción del cocinero.
Paralelamente, la intriga política y familiar no cesa. Lorenzo revela a Curro un detalle crucial: ha escuchado a Ángela admitir su alivio ante la decisión del joven de no contactar con el Rey. Esta información pone a Curro en una posición comprometida, justo después de que este decidiera postergar el envío de su misiva al monarca.
Avances sentimentales y distanciamientos necesarios
En el servicio, Cristóbal continúa estrechando su relación personal con Ángela, un acercamiento que no pasa desapercibido para Teresa, quien es testigo de la evolución de este vínculo. Por su parte, Martina parece haber tomado una determinación firme respecto a su futuro. La joven escribe a Margarita para comunicarle su decisión de permanecer en La Promesa, confirmando que Jacobo es su prioridad absoluta y marcando, de forma definitiva, distancias con Adriano.
En las cocinas, la complicidad entre María y Samuel despierta suspicacias. Tras la presión recibida para acelerar su boda, María propone que sea otro sacerdote quien los case. Sin embargo, Carlo los sorprende en plena conversación, obligando a la doncella a justificar que lo único que la une al cura es una profunda y sincera amistad.
Disputas por el poder y el patrimonio
La gestión de las tierras de los marqueses sigue generando fricciones. Leocadia no oculta su indignación tras reunirse con Ciro para el trasvase de poder. La señora entra en cólera al descubrir que el sobrino del marqués percibirá un 10% por su trabajo, una gratificación que ella nunca obtuvo. Esta queja llega a oídos de Jacobo y del propio Alonso, a quien Leocadia recrimina directamente la falta de beneficios económicos durante su gestión anterior.


















