El Gobierno oficializa el procedimiento para que nuevos colectivos profesionales adelanten su retiro sin sufrir penalizaciones en la cuantía de su pensión. La medida beneficiará a trabajadores expuestos a condiciones de especial peligrosidad, toxicidad o insalubridad.
El sistema de pensiones en España afronta una transformación relevante tras la entrada en vigor de la nueva normativa que regula la jubilación anticipada. Según recoge el Boletín Oficial del Estado (BOE) a través del Real Decreto 402/2025, de 27 de mayo, se establece un nuevo marco para que determinados grupos de trabajadores puedan acceder a la jubilación antes de la edad ordinaria mediante la aplicación de coeficientes reductores, evitando así la reducción de su nómina mensual.
Esta reforma tiene como objetivo principal regular el procedimiento previo para determinar qué ocupaciones o actividades profesionales, por su naturaleza excepcionalmente penosa, tóxica, peligrosa o insalubre, presentan elevados índices de morbilidad o mortalidad. El cambio normativo responde a una demanda histórica de sectores que, debido a la dureza de sus funciones, ven mermada su capacidad laboral de forma prematura.
Colectivos beneficiados y límites de edad
La nueva normativa se dirige específicamente a nuevos colectivos y sectores que, hasta la fecha, no disponían de la posibilidad de adelantar su retiro sin penalización. Es importante señalar que esta medida no afecta a los grupos que ya contaban con regímenes especiales, como los mineros, trabajadores del mar, personal de vuelo o toreros, sino que busca ampliar la protección a otras profesiones de riesgo.
En cuanto a las condiciones temporales, el BOE es taxativo: la edad de acceso a la jubilación anticipada bajo estos nuevos criterios nunca podrá ser inferior a los 52 años. A partir de 2026, la Seguridad Social estudiará de forma exhaustiva la naturaleza de las actividades profesionales para definir estos coeficientes, considerando factores de riesgo hasta ahora no baremados de forma tan precisa.
Criterios de evaluación: ruido, temperaturas y fuerza física
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha detallado las situaciones ambientales y físicas que se tendrán en cuenta para aprobar los coeficientes reductores. Entre los indicadores de penosidad y peligrosidad que empezarán a evaluarse con rigor destacan:
- Exposición permanente a temperaturas extremas, ruidos o vibraciones.
- Uso continuado de la fuerza física.
- Exposición a agentes físicos, químicos o biológicos agresivos o nocivos (toxicidad).
- Actividades con mayor incidencia de accidentes laborales o enfermedades profesionales en comparación con otros sectores.
Una fórmula objetiva para determinar la jubilación
Para evitar arbitrariedades, la Seguridad Social aplicará una fórmula basada en indicadores objetivos que medirán la salud y seguridad del colectivo. Se analizará la incidencia de procesos de incapacidad temporal, el número de fallecimientos y los reconocimientos de incapacidad permanente dentro del sector durante un periodo de observación determinado.
Una vez obtenido este informe de morbilidad y mortalidad, una comisión de evaluación resolverá si procede iniciar los trámites para rebajar la edad ordinaria de jubilación mediante un real decreto específico para cada ocupación afectada. Este avance supone, en palabras de la Seguridad Social, un paso decisivo para que el retiro de los trabajadores más expuestos sea acorde a la realidad de su desempeño profesional.



















