La sesión conjunta del Congreso de los Estados Unidos vivió este martes uno de sus episodios más tensos en la historia reciente. Lo que debía ser un discurso presidencial se transformó en un enfrentamiento directo cuando las congresistas demócratas Ilhan Omar (Minnesota) y Rashida Tlaib (Míchigan) increparon a Donald Trump, acusándolo directamente de ser responsable de la muerte de ciudadanos estadounidenses.
El detonante: El caso Alex Pretti
El momento de mayor fricción ocurrió cuando el mandatario defendía sus estrictas políticas fronterizas. «El primer deber del gobierno es proteger a los ciudadanos, no a los inmigrantes ilegales», afirmó Trump, desatando una ovación republicana que fue rápidamente eclipsada por los gritos de la bancada opositora.
Rashida Tlaib interrumpió el discurso clamando justicia por Alex Pretti, el ciudadano estadounidense que falleció el pasado mes de enero a manos de agentes federales. «¡Estás matando estadounidenses! Alex no era un criminal», gritó la representante de Míchigan, vinculando directamente la retórica presidencial con la violencia institucional.
Ataques a la comunidad somalí y cierre del DHS
Lejos de rebajar el tono, el presidente endureció su discurso cargando nuevamente contra la comunidad somalí de Mineápolis, a la que calificó de representar culturas de «soborno, corrupción y anarquía». Estas declaraciones provocaron la reacción inmediata de Ilhan Omar, quien llamó «mentiroso» al mandatario desde su escaño.
La crisis política actual no solo es retórica. La muerte de dos ciudadanos estadounidenses en el marco de protestas por redadas migratorias en Mineápolis ha escalado a tal nivel que ha forzado el cierre del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), una situación sin precedentes que mantiene al país en vilo.
Balance de la administración Trump
A pesar de las protestas, Trump aprovechó su intervención para blindar su gestión migratoria, destacando los siguientes puntos:
- Frontera: Aseguró tener la frontera «más sólida con diferencia» en la historia del país.
- Cifras: Afirmó que en los últimos nueve meses se ha registrado la entrada de «cero extranjeros ilegales».
- Apertura legal: Reiteró que el país siempre permitirá el ingreso de personas que lo hagan legalmente y «trabajen duro».
Ante la negativa de los demócratas a aplaudir o ponerse en pie durante su alocución, el presidente sentenció: «Deberían avergonzarse de no ponerse de pie», evidenciando una fractura política que parece insalvable.



















