Irán y Estados Unidos han inaugurado este jueves en Ginebra la tercera ronda de negociaciones indirectas de 2026 sobre el programa nuclear iraní. El encuentro arranca con un movimiento estratégico por parte de Teherán: la entrega de una propuesta formal y detallada para intentar desbloquear el conflicto.
El documento ha sido transmitido a través del ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr bin Hamad al Busaidi, quien actúa como mediador principal ante la negativa de la delegación iraní de sentarse directamente con los representantes estadounidenses.
Una «última oportunidad» bajo presión militar
Medios internacionales califican esta reunión como la «última oportunidad» para la diplomacia antes de una posible escalada bélica. La mesa de negociación indirecta cuenta con figuras clave del entorno del presidente Donald Trump: el enviado especial Steve Witkoff y su yerno, Jared Kushner. Por parte de Irán, el ministro de Exteriores, Abás Araqchí, encabeza la delegación.
El contexto de la reunión es de máxima tensión:
- Despliegue militar: EE. UU. mantiene en la región su mayor despliegue naval y aéreo desde la invasión de Irak, incluyendo dos portaaviones, como medida de presión.
- Amenaza de misiles: El secretario de Estado, Marco Rubio, ha denunciado que Irán busca desarrollar misiles balísticos intercontinentales (ICBM) que podrían alcanzar suelo estadounidense, una acusación que Teherán tacha de «gran mentira».
Las posturas enfrentadas
A pesar de la entrega de la nueva propuesta, las posiciones iniciales siguen distanciadas:
- Exigencias de Washington: Suspensión total del enriquecimiento de uranio y limitación del programa de misiles de largo alcance.
- Exigencias de Teherán: Reducción del programa nuclear solo a cambio del levantamiento inmediato de las sanciones económicas.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha reiterado hoy que su país no busca armas nucleares, apelando a la fatua (prohibición religiosa) del líder supremo, Ali Jameneí. «Cuando él lo declara, significa que no las tendremos», afirmó Pezeshkian, respondiendo a las demandas previas de Trump.
El papel del OIEA
Paralelamente a las conversaciones políticas, el mediador omaní se ha reunido con el director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi. El objetivo es definir el protocolo de inspección de las instalaciones iraníes en caso de que esta tercera ronda culmine en un acuerdo histórico.
A pesar del optimismo mostrado por Araqchí, quien habla de una «oportunidad histórica para un acuerdo sin precedentes», Irán ha advertido que no cederá ante las amenazas militares y que cualquier ataque recibiría una respuesta que extendería el conflicto por toda la región.
Dato clave: Las delegaciones se encuentran en la residencia del embajador de Omán en Ginebra, rodeadas de un fuerte dispositivo policial y bajo la sombra de un posible enfrentamiento armado si la vía diplomática fracasa este jueves.




















