La Autoridad Aeroportuaria ha ordenado la suspensión de todos los vuelos civiles y el Gobierno insta a los ciudadanos a permanecer cerca de los búnkeres tras el ataque preventivo de las Fuerzas de Defensa contra Teherán.
La tensión en Oriente Medio ha alcanzado un nivel crítico este sábado. Tras una serie de bombardeos ejecutados por el Ejército de Israel sobre objetivos en Teherán, la Autoridad Aeroportuaria israelí ha decretado el cierre inmediato del espacio aéreo nacional. Esta medida, que implica la cancelación total de las llegadas y salidas de vuelos programados, se suma a la declaración del estado de emergencia en el país, que permanecerá vigente durante las próximas 48 horas.
El Ejecutivo israelí ha justificado esta drástica decisión basándose en criterios de seguridad nacional. «Tras los acontecimientos relacionados con la seguridad, el ministro de Transporte ha ordenado al director de la Autoridad de Aviación Civil que cierre el espacio aéreo del Estado de Israel a los vuelos civiles. La seguridad de los pasajeros es nuestra máxima prioridad», ha manifestado la entidad en un comunicado oficial. Por el momento, no existe una fecha confirmada para la reapertura del tráfico aéreo, ya que la incertidumbre sobre la respuesta iraní mantiene a las autoridades en alerta máxima. Según la Autoridad Aeroportuaria, se emitirá una notificación con al menos 24 horas de antelación antes de proceder a la reanudación de las operaciones.
Alerta ante un posible ataque con drones y misiles
El origen de esta escalada se sitúa en la ofensiva llevada a cabo esta mañana por el Ejército israelí contra la capital iraní, calificada por los mandos militares como un «ataque preventivo». Esta acción ha desencadenado una reacción en cadena, provocando que Irán anunciase, de manera recíproca, el cierre de su propio espacio aéreo.
En territorio israelí, las alarmas antiaéreas han resonado a lo largo de todo el país. El Ministerio de Defensa ha emitido una advertencia urgente a las 8.15 hora local (6.15 GMT), instando a la población civil a mantenerse cerca de los búnkeres ante la previsión de un ataque inminente. «Se espera un ataque con misiles y drones contra el Estado de Israel y su población civil en el futuro inmediato», rezaba el comunicado ministerial.
Explosiones en Teherán y tensión diplomática
En la capital iraní, la situación es de gran inestabilidad. Testigos presenciales han reportado la presencia de una columna de humo elevándose hacia el cielo tras registrarse un fuerte estruendo en la zona norte de la ciudad. Asimismo, la agencia Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria de Irán, ha confirmado al menos tres explosiones que habrían afectado al centro y al norte de Teherán.
Esta escalada de violencia se produce en un escenario de extrema complejidad diplomática, marcado por las estancadas negociaciones nucleares entre Irán y Estados Unidos. La última ronda de contactos tuvo lugar el pasado jueves, aunque el proceso se ha visto ensombrecido por la amenaza militar de Washington, que ha llevado a cabo su mayor despliegue de tropas en la región desde 2003, advirtiendo con atacar al país persa en caso de no alcanzar un acuerdo. Cabe recordar que ambos países mantienen un conflicto abierto desde el pasado mes de junio, periodo en el que una guerra de 12 días se saldó con el bombardeo diario de objetivos militares, civiles y nucleares, dejando un balance de más de un millar de fallecidos en Irán frente a la treintena de víctimas mortales registradas en Israel.



















