El conflicto entre Israel e Irán ha alcanzado niveles alarmantes tras el reciente ataque aéreo israelí en la ciudad de Minab, al sur de Irán, donde al menos 53 niñas han perdido la vida.
Este ataque, que tuvo lugar en una escuela primaria femenina, ha dejado a 48 estudiantes heridas, según informes del ministerio de Educación de Irán, que ha calificado la ofensiva de «salvaje».
La escuela, conocida como Shajareh Tayyebeh, albergaba a 170 alumnas en el momento del ataque. Las autoridades locales aseguraron que los equipos de rescate estaban trabajando en el lugar para atender a las sobrevivientes y retirar los escombros.
El vicegobernador de la provincia de Hormozgan, Ahmad Nafisi, confirmó el ataque y detalló que las operaciones de rescate estaban en curso para ayudar a las niñas heridas.
A las primeras horas de este sábado, se produjeron explosiones en varias ciudades, incluyendo Teherán, Tabriz e Isfahán, en un ataque coordinado por fuerzas estadounidenses e israelíes con el objetivo de debilitar el régimen iraní.
Las tensiones en la región han aumentado notablemente, y las fuerzas iraníes han respondido lanzando misiles y drones hacia bases militares estadounidenses situadas en Baréin, Catar y los Emiratos Árabes Unidos, así como a objetivos en Israel, según informó la Guardia Revolucionaria.
Las escenas de caos se repiten en las calles de Teherán, donde los padres intentan recoger a sus hijos de las escuelas y hay largas filas en los cajeros automáticos, todo esto mientras se ha cerrado el espacio aéreo y se ha interrumpido el acceso a internet en el país.
A pesar de la magnitud de los ataques, la agencia Efe ha señalado que no ha podido verificar de manera independiente la situación sobre el terreno, ya que los medios internacionales tienen prohibido acceder a las áreas afectadas por los bombardeos.



















