«A este paso, mañana vamos a comprar el pan a Tetuán sin necesidad de pasar por el Tarajal», advierten los geólogos municipales.
Lo que comenzó como una alerta naranja por fuertes rachas de viento y fenómenos costeros ha terminado convirtiéndose en el mayor movimiento tectónico de la década. Según el Instituto Geográfico Nacional, la fuerza combinada del temporal de Levante y la borrasca Regina ha empujado literalmente la ciudad de Ceuta, que se ha desplazado tres metros exactos en dirección a Marruecos.
«No es que el mar esté subiendo, es que nos estamos yendo», explicaba esta mañana un técnico de Fomento mientras intentaba recalibrar una farola que ahora apunta sospechosamente hacia Castillejos. «Si el viento mantiene esta intensidad de 120 km/h, para la hora del almuerzo el foso de San Felipe será un estanque de jardín en mitad de la provincia de Tetuán».
Pánico entre los residentes
La noticia ha saltado cuando varios vecinos de la barriada de Benzú han notado que sus teléfonos móviles se conectaban automáticamente a la itinerancia de datos marroquí sin salir del salón. «He ido a tender la ropa y de repente me ha llegado un SMS dándome la bienvenida a Orange Maroc. He tenido que colgar las pinzas haciendo el pino para no pagar el roaming», comenta una vecina afectada.
Por su parte, el gremio de taxistas ha mostrado su preocupación por la pérdida de kilometraje. «Si seguimos bajando, la carrera mínima al centro nos va a salir a devolver dinero al cliente», lamentan.
Reacciones políticas
Desde la Ciudad Autónoma se ha pedido calma, aunque el presidente Vivas ya ha solicitado a los servicios jurídicos que estudien si, en caso de colisión física con el país vecino, «el choque cuenta como invasión o como un simple aparcamiento indebido por causas meteorológicas».
Marruecos, por su parte, no ha tardado en reaccionar. Fuentes cercanas al gobierno alauita han confirmado que ya se están preparando los recibos del IBI y la tasa de basuras para los edificios que han invadido su espacio soberano durante la noche.
El «Efecto Vela»
Los expertos culpan al «Efecto Vela» provocado por la gran cantidad de banderas instaladas en los balcones y las velas de los barcos del puerto deportivo, que habrían actuado como propulsores improvisados. «Ceuta es ahora mismo un trimarán de hormigón a la deriva», aseguran desde el Observatorio del Estrecho.
A última hora de la tarde, la situación seguía siendo crítica:
- El Helipuerto: Se ha desplazado tanto que los pilotos ahora aterrizan por pura inercia en el parking de un supermercado de Fnideq.
- La frontera: Los agentes de la Guardia Civil han tenido que alargar la valla con cinta americana y palos de escoba para que no se quede corta.
«Es una oportunidad única», afirma un joven ceutí que ya espera en la calle Real con un carrito de la compra. «Si Regina nos empuja un poco más, mañana bajo a comprar el pan a Tetuán andando y vuelvo antes de que amaine el viento».
Aviso editorial: Ceuta Today es una sección de humor y sátira. El contenido de este artículo es ficción y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia (o una señal de que Ceuta es, efectivamente, un lugar mágico). No se fíe de lo que lee aquí, pero ríase de ello; la realidad ya es bastante seria el resto del periódico.










