Ronald Weissmann renuncia a su cargo tras denuncias de comportamiento inapropiado en 2022, en plena cuenta atrás para la 70ª edición del festival en Viena.
La televisión pública de Austria, ORF, se enfrenta a una crisis institucional sin precedentes a las puertas de la 70ª edición del Festival de Eurovisión. Este lunes, el ente ha anunciado la dimisión con efecto inmediato de su director general, Ronald Weissmann, tras recibir una denuncia interna por un supuesto caso de acoso sexual contra una empleada de la corporación.
Una denuncia que se remonta a 2022
Según ha detallado el consejo del ente público, la acusación se refiere a unos hechos que habrían tenido lugar en 2022, al inicio del mandato de Weissmann al frente de la organización. A pesar de la gravedad de los señalamientos, el directivo ha negado tajantemente cualquier comportamiento ilícito.
A través de su representación legal, Weissmann ha calificado la presión del consejo para forzar su salida como una «reacción desproporcionada». Su abogado ha explicado que el directivo decidió dimitir el pasado domingo, 8 de marzo, para «evitar daños a la empresa», a pesar de no haber recibido detalles precisos sobre los hechos alegados y de que no se realizara una revisión de fondo de las acusaciones. «Mi representado negó las acusaciones y no se llevó a cabo una revisión de fondo de las mismas», ha subrayado la defensa.
Relevo interino ante la cita eurovisiva
Ante esta inesperada vacante, la dirección de la ORF será asumida de forma interina por Ingrid Thurnher, actual directora de la radio del ente y reconocida periodista con una extensa trayectoria en la casa. El consejo de administración ha prometido un «esclarecimiento rápido y transparente» de todo lo sucedido para intentar devolver la normalidad a la cadena.
La situación resulta especialmente crítica dado que la ORF es el organismo responsable de la organización de la 70ª edición de Eurovisión, que se celebrará en Viena a mediados del próximo mes de mayo. El festival ya se encontraba bajo un intenso foco mediático este año debido al boicot anunciado por España y otros cuatro países en protesta por la participación de Israel en el certamen.
Con el festival a la vuelta de la esquina, el consejo del ente público tendrá ahora la compleja tarea de gestionar tanto la investigación interna como la logística final del evento musical más importante del continente, bajo la presión de garantizar una transición estable en su cúpula directiva.

















