El presidente del conjunto parisino no viajará a París para la ida de los octavos de final de la Champions League debido a la escalada bélica en el Golfo.
El Parque de los Príncipes vivirá esta noche una de sus citas más importantes de la temporada sin su máxima figura en el palco. Nasser Al-Khelaïfi, presidente del Paris Saint-Germain, se encuentra actualmente bloqueado en Doha y, salvo sorpresa mayúscula de última hora, no asistirá al encuentro frente al Chelsea.
Prioridad absoluta: la seguridad nacional
La ausencia del mandatario responde a la crítica situación que atraviesa Qatar. El país se encuentra en el epicentro de un conflicto regional tras los recientes bombardeos sufridos a manos de Irán, una respuesta de la república islámica a las ofensivas previas de Estados Unidos.
Ante la incertidumbre sobre la seguridad del espacio aéreo y la gravedad institucional del momento, Al-Khelaïfi ha decidido priorizar su presencia en territorio qatarí, dejando el fútbol en un segundo plano por primera vez en años.
Puntos clave de la noticia:
- Ruptura de la tradición: Por primera vez desde 2011, el presidente no acudió al entrenamiento previo al partido, una cita que siempre consideraba ineludible.
- Mando delegado: Las funciones directivas durante el encuentro recaerán en Luis Campos, quien ejercerá de anfitrión ante la cúpula del Chelsea en el palco.
- Vuelos descartados: Aunque se barajó un viaje de última hora, la inestabilidad del espacio aéreo en el Golfo ha hecho que la posibilidad sea prácticamente nula.
«El fútbol pasa a un segundo plano. El máximo dirigente del actual campeón de Europa seguirá el partido desde la lejanía hasta que la situación en Oriente Medio se estabilice.»
El PSG, bajo las directrices deportivas de Luis Enrique y la gestión de Luis Campos, buscará sacar un resultado positivo en casa para dedicarle la victoria a un presidente que, por causas de fuerza mayor, hoy solo podrá ser un espectador más desde la distancia.


















