El club azulgrana exige una rectificación pública al presidente del Real Madrid tras sus duras acusaciones sobre el ‘caso Negreira’ y la competición.
Barcelona — La tensión institucional entre el FC Barcelona y el Real Madrid ha alcanzado su punto álgido. El club azulgrana ha anunciado de forma oficial la presentación de una demanda de conciliación previa contra el presidente madridista, Florentino Pérez. Este movimiento es el paso legal obligatorio antes de interponer una querella criminal por un delito de calumnias, regulado en el artículo 205 del Código Penal.
El origen del conflicto se remonta al pasado 12 de mayo, día en que Florentino Pérez convocó elecciones a la presidencia blanca y lanzó durísimas acusaciones contra el estamento arbitral y el club catalán.
Las declaraciones de la discordia
El Barça fundamenta su acción legal en las palabras que el dirigente madrileño pronunció tanto en dicha rueda de prensa como en una entrevista posterior. Florentino Pérez llegó a asegurar que le habían «robado» títulos y apuntó directamente al arbitraje:
«Llevo aquí no sé cuántas temporadas y sólo he ganado siete Copas de Europa y siete Ligas, que podían ser 14 porque me las han robado. Hemos hecho un vídeo de los 18 puntos que nos han quitado esta temporada».
Además, el presidente del Real Madrid confirmó el envío de un dossier a la UEFA sobre el ‘caso Negreira’, calificándolo como «el mayor caso de corrupción en la historia del fútbol» y afirmando que se trata de una «corrupción sistémica».
El Barça exige una rectificación inmediata
La respuesta del Barcelona no se ha hecho esperar. A través de un comunicado emitido en sus canales oficiales, la entidad catalana deja claro que no va a pasar por alto estas afirmaciones, a las que acusa de buscar el daño reputacional de forma consciente.
- El objetivo: Que Florentino Pérez se retracte públicamente de unas manifestaciones que el Barça considera que se hicieron «con conocimiento de su falsedad».
- El aviso: Si el presidente del Real Madrid no se desdice de sus palabras en el acto de conciliación, el Barça activará la vía penal mediante una querella criminal por calumnias.
Con este panorama, los puentes entre los dos gigantes del fútbol español quedan completamente rotos, trasladando el Clásico de los despachos directamente a los tribunales.











