El delantero franjirrojo lidera con un doblete y una exhibición individual la victoria del Rayo en Turquía. Álvaro García también vio puerta en una noche donde «La Vida Pirata» retumbó a más de 4.000 kilómetros de Vallecas.
El Rayo Vallecano dio un paso de gigante hacia los cuartos de final de la competición europea tras conquistar el «infierno turco». Los de Íñigo Pérez se impusieron por 1-3 al Samsunspor en un encuentro marcado por la actuación estelar de Alemão. El brasileño no solo firmó dos goles, sino que dejó una de las jugadas del torneo para sentenciar un partido que acerca el sueño continental al barrio madrileño.
Golpe inicial y respuesta turca
El Rayo saltó al césped sin complejos, ignorando la presión ambiental de una grada ensordecedora. Tras un aviso de Isi que se estrelló en el palo, el marcador se abrió gracias a una conexión precisa: pase entrelíneas de Isi Palazón y definición a bocajarro de Alemão para el 0-1. Sin embargo, la alegría duró poco. Apenas seis minutos después, Marius, el máximo artillero de la competición, cazó un balón tras una jugada a balón parado y lo puso en la escuadra de Batalla. El 1-1 fue validado tras una doble revisión del VAR, sembrando dudas momentáneas en el conjunto vallecano.
Álvaro García devuelve la calma
Lejos de amilanarse, el Rayo volvió a tomar el control del juego. Pathé Ciss se hizo gigante en la medular desactivando el juego creativo del Samsunspor, mientras que Ilias Akhomach era un puñal por la banda derecha. La insistencia tuvo premio cuando el de siempre, Álvaro García, apareció para finalizar una gran jugada colectiva y poner el 1-2. Con la ventaja, los franjirrojos supieron gestionar el ritmo del encuentro, minimizando los riesgos ante un equipo local que se fue diluyendo con el paso de los minutos.
La genialidad de Alemão para sentenciar
La guinda del pastel llegó cuando el partido agonizaba. Alemão firmó su particular «obra de arte» al deshacerse de su marcador, Van Drogelen, con una ruleta de ensueño para después soltar un latigazo desde fuera del área que se coló en la meta de Kocuk. Fue el broche de oro a una noche histórica que permite al Rayo regresar de Turquía con una ventaja de dos goles. Vallecas ya se prepara para certificar el pase en el partido de vuelta.














