El astro brasileño despeja la principal incógnita sobre su futuro: cumplirá su contrato hasta 2027 y, si el club no mueve ficha para prolongarlo, se marchará gratis.
Madrid — Giro drástico en el ‘caso Vinicius’. El extremo brasileño ha tomado una decisión firme y definitiva que cambia por completo el tablero de juego en las oficinas del Santiago Bernabéu: jugará en el Real Madrid la próxima temporada independientemente de lo que ocurra con las negociaciones para su renovación.
El jugador, cuyo contrato expira el 30 de junio de 2027, tiene muy claros sus planes. Su prioridad absoluta y deseo siempre ha sido seguir vestir la camiseta blanca del club de sus amores. Sin embargo, ante el evidente parón en las conversaciones para su ampliación de contrato, Vinicius ha decidido no forzar una salida este verano. Si el club decide no renovarle, apurará su vinculación contractual y se marchará libre al finalizar el próximo ejercicio, calcando la estrategia que en su día utilizó Kylian Mbappé para salir del PSG.
Unas negociaciones en ‘stand by’
La renovación del internacional brasileño se ha ido dilatando en el tiempo sin que se hayan producido movimientos decididos en los últimos meses. Con el Mundial a las puertas, ambas partes han asumido que habrá que esperar a que concluya la cita internacional para retomar los contactos. Una situación que, inevitablemente, fortalece la postura de fuerza de Vinicius a la hora de negociar, más aún tras blindarse con esta firme decisión de cumplir su año de contrato.
Las conversaciones encallaron el pasado mes de julio tras haber estado a punto de sellarse. Vinicius, que inicialmente manejaba unas pretensiones muy altas tras coronarse con el premio The Best (llegando a solicitar cerca de 30 millones de euros por temporada), había rebajado considerablemente sus demandas, acercándose mucho a la propuesta del club. A pesar de que las posturas quedaron reducidas a un rango mínimo y el acuerdo parecía inminente, la operación se frenó en seco.
Las cifras del contrato actual: Vinicius renovó en 2022 por cinco temporadas (hasta 2027) a cambio de un total de 75 millones de euros. Se trata de un contrato progresivo que comenzó en 13 millones y finaliza en 17 millones anuales (una media de 15 millones netos por campaña), además de un plus de dos millones por curso tras alzarse con el The Best. El objetivo del brasileño era equiparar su estatus salarial al de Mbappé.
Incertidumbre ante el nuevo ‘baile de galácticos’
Desde el otro lado del Atlántico, concentrado al máximo con la selección de Brasil, Vinicius asiste con expectación al baile de nombres que Florentino Pérez maneja para apuntalar la delantera. Tras una temporada marcada por el debate sobre la compatibilidad táctica entre el brasileño y Mbappé, el panorama puede agitarse aún más.
El Real Madrid ha presentado una oferta formal récord de 150 millones de euros por Julián Álvarez —lo que supondría el fichaje más caro de la historia de la entidad— y mantiene el nombre de Michael Olise sobre la mesa. La llegada de un nuevo «galáctico» para un ataque que ya cuenta con Vinicius, Mbappé y Bellingham abre un escenario de incertidumbre sobre el rol y la posición que ocupará cada uno en el esquema del futuro.
Por el momento, la incógnita principal queda despejada por el propio futbolista: Vinicius Jr. no se mueve del Real Madrid de cara a la próxima campaña. La pelota queda ahora en el tejado de Florentino Pérez.













