Los dispositivos cuentan con «graznido en 4K» y sensores de movimiento, aunque el prototipo ha dado problemas tras enzarzarse en una pelea con gaviotas reales por una bolsa de patatas en la Ribera.
La Autoridad Portuaria de Ceuta ha dado un salto cualitativo en la lucha contra el pequeño hurto y la seguridad perimetral. Olviden las cámaras fijas o los drones con luces parpadeantes: llega el «Dron-Gaviota», un ingenio tecnológico diseñado para mimetizarse con la fauna local y vigilar la ciudad sin levantar sospechas.
La idea es tan brillante como absurda: que cualquier delincuente que esté tramando algo ilegal en los muelles piense que ese pájaro que le observa fijamente solo está esperando el momento oportuno para robarle el bocadillo de mortadela.
Tecnología de «camuflaje digestivo»
El dispositivo, desarrollado por una empresa de defensa que claramente ha pasado demasiado tiempo en el Muelle España, incluye características punteras:
- Graznido envolvente 4K: Un sistema de altavoces que reproduce el grito de una gaviota cabreada con tal fidelidad que es capaz de asustar incluso a los turistas más valientes.
- Modo «Vigilancia estática»: El dron puede quedarse inmóvil sobre una farola durante horas, simulando que está digiriendo una ración de calamares mientras escanea matrículas con sus ojos-cámara de visión térmica.
- Vuelo errático programado: Para evitar que parezca un robot, el software incluye movimientos torpes y aterrizajes forzosos sobre capós de coches recién lavados.
El incidente de la bolsa de patatas
Sin embargo, no todo ha sido éxito en la primera fase de pruebas. Ayer por la tarde, en la playa de la Ribera, uno de los prototipos —el modelo Gaviota-Vigilante 2.0— sufrió un error de programación crítico. Al detectar una bolsa de patatas fritas abierta, los algoritmos de «comportamiento realista» se sobrecalentaron.
El dron se enzarzó en una cruenta batalla aérea con tres gaviotas reales de la zona del Chorrillo. Según testigos presenciales, el dron logró defender la bolsa durante cinco minutos gracias a sus rotores de fibra de carbono, pero terminó cayendo al agua tras recibir un picotazo certero en el puerto USB por parte de una gaviota veterana apodada «La Tuerta».
«Un éxito a medias»
Desde el Puerto aseguran que el incidente solo demuestra lo bien que funciona el camuflaje. «Si las propias gaviotas creen que el dron es una de ellas y quieren pelearse por comida, es que el diseño es perfecto», declaró un técnico mientras intentaba secar los circuitos llenos de salitre y restos de aceite de palma.
Se espera que para la campaña de verano, los drones incorporen una mejora: un dispensador de laxante artificial para que, además de vigilar, puedan realizar la función más tradicional de las gaviotas ceutíes sobre los vehículos blancos.
Nota de Ceuta Today: Lo que acaba de leer es una pieza de sátira. La Autoridad Portuaria sigue usando cámaras normales y las gaviotas de Ceuta no necesitan ayuda tecnológica para robarnos la comida. Esta noticia es pura ficción creada para su entretenimiento. A veces la realidad supera a la ficción en nuestra ciudad, pero por ahora, si una gaviota te mira raro, lo más probable es que solo quiera tu almuerzo y no tu historial delictivo.




















