Tras un año de bloqueo parlamentario, la Comisión de Interior vota una reforma que unifica los límites para todos los conductores y prohíbe alertar de controles en redes sociales.
Este miércoles, 18 de marzo de 2026, marca un punto de inflexión en la seguridad vial española. El Congreso de los Diputados somete a votación la proposición de ley para endurecer los límites de alcoholemia, una medida que el Gobierno califica de «inaplazable» y que busca reducir drásticamente la siniestralidad en las carreteras.
¿Qué cambia con la nueva ley?
La reforma busca simplificar y endurecer las reglas actuales, eliminando las distinciones que existían hasta ahora. Los puntos clave son:
- Reducción de la tasa: El límite máximo permitido bajará de 0,5 g/l a 0,2 g/l en sangre (y de 0,25 mg/l a 0,1 mg/l en aire espirado).
- Tasa única: Se acaba la diferencia entre conductores comunes, noveles y profesionales. La norma de 0,2 g/l se aplicará a todos por igual.
- Adiós a los avisos de controles: La ley prohibirá estrictamente publicar o difundir en redes sociales y aplicaciones la ubicación de los controles policiales de alcohol y drogas.
El «compromiso moral» frente a las cifras
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el director de la DGT, Pere Navarro, han presionado para desbloquear esta norma que llevaba paralizada desde marzo de 2025. Los argumentos se basan en datos de toxicología: el 48% de los conductores fallecidos en accidentes el año pasado habían consumido alcohol, drogas o psicofármacos.
«No hay una sola excusa que justifique retrasar un día más esta reforma», afirmó Marlaska, recordando que el riesgo de accidente mortal se triplica incluso con tasas bajas (entre 0,1 y 0,5 g/l).
División política en la Cámara
A pesar del apoyo de grupos como Sumar, ERC, Junts y PNV, la medida no cuenta con el respaldo unánime de la oposición:
- Partido Popular: Se abstuvo en el inicio del proceso, calificando la propuesta de «cortina de humo efectista» para ocultar problemas de gestión en la DGT.
- Vox: Mantiene su rechazo frontal, acusando al Ejecutivo de criminalizar al conductor y de utilizar la seguridad vial con fines ideológicos.
- PSOE: Defiende la medida señalando que España se equipara así a referentes en seguridad vial como Suecia y Noruega.
De aprobarse hoy en la Comisión de Interior (que tiene competencia legislativa plena), la reforma iniciará su fase final para entrar en vigor próximamente, transformando los hábitos de consumo y conducción en todo el país.




















