El magistrado Arturo Zamarriego considera que Mouliaá muestra una «voluntad de sustraerse a la justicia» en la causa por presuntas calumnias a Íñigo Errejón, e investigará si cometió desobediencia.
MADRID. — Giro radical en el frente judicial que envuelve a la actriz Elisa Mouliaá y al exportavoz de Sumar, Íñigo Errejón. El titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid ha ordenado este martes la detención y puesta a disposición judicial de la intérprete tras plantar al tribunal por tercera vez consecutiva. Mouliaá estaba citada este lunes para declarar como investigada por un presunto delito de calumnias, bajo el apercibimiento explícito de que podría ser arrestada si no comparecía.
En un auto dictado este martes, el juez Arturo Zamarriego ha sido tajante al señalar que la actriz ha demostrado una «clara e inequívoca voluntad de sustraerse a la acción de la Justicia». La orden de busca y captura emitida tendrá una vigencia de cinco años y persigue únicamente que sea oída en declaración, tras lo cual quedaría en libertad.
El origen del conflicto: una querella cruzada por calumnias
Esta causa penal es totalmente independiente de la investigación principal en la que Errejón está procesado por una presunta agresión sexual a la propia Mouliaá. En este caso concreto, el juzgado investiga una querella por calumnias interpuesta por el expolítico contra la actriz.
El motivo de la querella se remonta a unas declaraciones de Mouliaá en las que acusaba a Errejón de extorsionar a testigos dentro del caso de agresión sexual.
El historial de incomparecencias
El magistrado recuerda en su escrito que la citación judicial tiene un «marcado carácter coercitivo» y detalla el historial de ausencias de la investigada:
- Primeras citas: Mouliaá no acudió alegando motivos médicos (estar de baja) y el argumento de que no debía coincidir en los juzgados con su presunto agresor sexual.
- Tercera cita (15 de junio): La actriz no se presentó alegando que se encontraba trabajando en Emiratos Árabes. Aunque propuso a través de las redes sociales y de su defensa declarar por videollamada, el juzgado rechazó de plano esta opción.
«La orden de comparecencia se podrá convertir en una causa de detención si el citado no comparece, ni justifica causa legítima que se lo impida», subraya el auto basándose en la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
Posible delito de desobediencia y recursos en marcha
Las consecuencias para Elisa Mouliaá podrían agravarse. Además de la orden de arresto, el juez Zamarriego ha solicitado que se investigue si la reiterada ausencia de la actriz constituye un delito de desobediencia a la autoridad judicial, remitiendo el caso al Decanato de los juzgados de Plaza de Castilla para su reparto.
Por su parte, la abogada de la actriz, Yurena Carrillo, ha intentado frenar las medidas coercitivas del juez. Tras serle denegado un primer recurso en el propio juzgado, la defensa ha recurrido ante la Audiencia Provincial de Madrid. El magistrado ha admitido a trámite este segundo recurso este mismo martes, trasladándolo al resto de las partes para que presenten alegaciones antes de que el alto tribunal madrileño tome una decisión definitiva.













