El presidente defiende la autonomía estratégica y el gasto en Defensa frente a una Ione Belarra que exige la salida de España de la OTAN y el cierre de las bases de Rota y Morón.
La sesión de control de este miércoles ha vivido uno de sus momentos más tensos no por el ataque de la oposición, sino por la fractura expuesta entre el presidente Pedro Sánchez y la líder de Podemos, Ione Belarra. En un debate marcado por la crisis de Irán, el «No a la guerra» ha vuelto al hemiciclo, pero esta vez como un arma arrojadiza entre antiguos socios.
El ataque de Podemos: «Alianza criminal» y rearme
Ione Belarra ha subido a la tribuna con un discurso frontal contra la política exterior y de defensa del Ejecutivo. La líder de Podemos ha exigido medidas drásticas para evitar que la clase trabajadora pague las consecuencias de la inestabilidad internacional:
- Ruptura con la OTAN: Belarra ha calificado a la Alianza Atlántica de «criminal» y ha pedido la salida inmediata de España de la organización.
- Cierre de bases: Ha reclamado el desmantelamiento de las bases militares estadounidenses en Rota y Morón de la Frontera.
- Fiscalidad de guerra: «Que esta crisis la pague Repsol», ha sentenciado, pidiendo que no se regale dinero público a las grandes empresas y exigiendo topar los precios de los carburantes y los alimentos de forma inmediata.
La respuesta de Sánchez: La foto de las Azores
Ante la presión de Belarra, Pedro Sánchez ha recurrido a la memoria histórica de la derecha española para justificar su posición moderada y atlantista. El presidente ha lanzado una advertencia clara sobre lo que supondría un cambio de color en la Moncloa:
“Si gobernaran el PP y Vox, estaríamos en otra foto de las Azores”, ha afirmado Sánchez, vinculando la política exterior de la oposición con la intervención en Irak de 2003 y presentándose como el garante de una respuesta equilibrada.
Autonomía estratégica vs. Intervención de mercado
Sánchez ha rechazado la receta de Podemos de intervenir el mercado de forma masiva, defendiendo que la solución no es solo coyuntural (las medidas que se aprobarán este viernes), sino estructural. Según el presidente, el camino para la «autonomía estratégica» de España pasa por:
- Mantener los compromisos de gasto en Defensa.
- Acelerar la transición hacia las energías renovables para reducir la dependencia de los hidrocarburos extranjeros.
El presidente ha concluido asegurando que el decreto del viernes protegerá tanto a familias como a empresas, pero manteniendo a España dentro de la disciplina de sus aliados internacionales, un punto que marca una distancia insalvable con el programa de Podemos.




















