La Guardia Civil concluye que Rubén Villalba acumuló bienes de lujo y cuentas bancarias nutridas que no cuadran con sus ingresos legales, apuntando a que los cobros en metálico de la trama financiaban su alto nivel de vida.
MADRID.– La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha remitido un exhaustivo informe patrimonial al juez de la Audiencia Nacional que instruye el caso Koldo, poniendo el foco en el comandante Rubén Villalba, el agente destinado en la Jefatura de Información procesado por colaborar presuntamente con la red corrupta. Los investigadores concluyen que el militar mantiene un patrimonio «injustificado» compuesto por cuentas corrientes que rozan el medio millón de euros, vehículos, propiedades inmobiliarias y artículos de lujo que no se corresponden con sus retribuciones oficiales.
Los agentes sostienen como principal tesis que Villalba utilizó presuntamente los flujos de dinero en metálico proporcionados por los cabecillas de la red criminal —entre ellos el conseguidor Víctor de Aldama y Koldo García, exasesor ministerial— para costear sus gastos diarios y adquirir activos, permitiendo que sus nóminas legales se acumularan íntegramente en el banco de forma sospechosa.
Las cuentas bajo lupa: ahorro matemático imposible
La radiografía financiera realizada por el Instituto Armado sobre su propio compañero revela un comportamiento económico calificado de «anómalo» para cualquier funcionario público. A fecha de principios de 2024, el comandante atesoraba 492.302 euros repartidos en diversas cuentas bancarias.
La UCO destaca que la cuenta donde percibía su nómina del Ministerio del Interior presentaba un saldo de 255.454 euros debido a que apenas registraba cargos por manutención, compras o facturas ordinarias. Los agentes subrayan que, analizados sus balances anuales, el investigado lograba «tasas de ahorro» formalmente imposibles en base a sus ingresos netos declarados, lo que evidencia la existencia de una fuente de financiación paralela en dinero negro.
Chalé en Córdoba y un Rolex de 6.500 euros
El rastreo de los bienes del comandante no se limita a sus saldos líquidos. La Guardia Civil pone de manifiesto varios incrementos patrimoniales notables durante el periodo de actividad de la trama:
- Inmuebles y vehículos: Los agentes destacan la adquisición de un chalé en Córdoba mediante una operación financiera sujeta a investigación, además de la compra de varios vehículos familiares que fueron abonados de forma opuesta a las prácticas comerciales habituales.
- Artículos de alta gama: Durante los registros practicados en sus propiedades, los investigadores intervinieron un reloj de lujo de la marca Rolex, valorado en 6.500 euros. La trama, según los indicios del sumario, solía agasajar con este tipo de obsequios a los cargos públicos implicados a cambio de favores.
La contraprestación de la trama: A tenor de las pesquisas judiciales, a cambio de estas prebendas y de pagos mensuales fijos en efectivo, el comandante Villalba habría proporcionado «teléfonos móviles seguros» (líneas opacas o terminales encriptados) a los miembros de la red y habría realizado barridos de seguridad y consultas en bases de datos policiales para alertarles de si estaban siendo investigados por las fuerzas de seguridad.















