La portavoz popular, Ester Muñoz, asegura que si el presidente pierde la votación sobre el adelanto electoral «tendrá que convocar elecciones por una cuestión moral», y no descarta confluir con Junts.
MADRID. — El Partido Popular ha elevado la presión sobre el Palacio de la Moncloa al asegurar que la Cámara Baja vivirá esta semana una cuestión de confianza de «facto» contra el Gobierno de Pedro Sánchez. Así lo ha afirmado este martes la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, quien ha advertido que, si el jefe del Ejecutivo pierde dicha votación, debería activar el adelanto electoral por una mera razón «moral».
Los populares han movido ficha registrando una enmienda a su propia moción (derivada de una interpelación previa al Gobierno) para añadir formalmente la petición de disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones generales, un punto que no estaba incluido en el texto original.
Sintonía en el texto con Junts, a falta de negociación
Esta maniobra del PP se ha solapado con la de Junts per Catalunya, formación que pocas horas antes había presentado otra enmienda en los mismos términos, justificando la necesidad de urnas ante la «debilidad» del Ejecutivo de Sánchez.
Aunque Muñoz no ha querido confirmar explícitamente si el PP apoyará el texto de los de Carles Puigdemont —alegando que primero deben estudiarlo y dialogar con ellos—, sí ha reconocido abiertamente que ambas propuestas están redactadas «en los mismos términos».
Independientemente de cuál sea la fórmula final que llegue al hemiciclo, la portavoz popular ha insistido en el peso político de lo que se dirimirá en el pleno:
«Esta no va a ser una votación cualquiera. Si Pedro Sánchez pierde esta votación, va a tener que convocar elecciones generales. Lo que se va a votar de facto es una cuestión de confianza», ha reiterado Muñoz.
Una «obligación moral» frente a la falta de efectos legales
Desde el punto de vista estrictamente jurídico, la aprobación de una moción de este tipo no obliga legalmente al presidente del Gobierno a disolver las cámaras, ya que es una facultad exclusiva del jefe del Ejecutivo. Sin embargo, para el PP, la «cuestión moral» es indiscutible. Muñoz ha avisado que, si la iniciativa sale adelante y Sánchez decide ignorarla, quedará en evidencia que «no cree en la democracia parlamentaria».
Consciente de las grietas que han surgido en el bloque de investidura —con ERC cuestionando la utilidad de la legislatura y Junts desmarcándose—, la portavoz popular ha lanzado un mensaje directo al resto de los grupos de la Cámara:















