La concursante pierde el conocimiento en Honduras en una noche marcada por la salvación de Almudena Porras y el tenso regreso de Álex Ghita
La duodécima jornada de ‘Supervivientes 2026’ ha rozado la tragedia en Honduras. En una edición que se está caracterizando por los constantes contratiempos físicos de sus protagonistas, la última entrega de Tierra de Nadie ha hecho saltar todas las alarmas por el estado de salud de Gabriela Guillén, quien ha precisado atención facultativa inmediata tras un alarmante episodio de pérdida de conciencia.
Las imágenes, captadas apenas unos instantes antes del inicio de la gala, mostraban a una Guillén visiblemente afectada, rabiando de dolor y con dificultades para articular palabra. «Me tiemblan las piernas», llegaba a balbucear la joven antes de desvanecerse ante la mirada atónita de sus compañeros, que reclamaron a gritos la presencia del equipo médico. Tras unos minutos de máxima incertidumbre, Ion Aramendi conectaba en directo con la robinsón para aclarar lo sucedido y tranquilizar a sus familiares: «Ya estoy bastante mejor. La regla se juntó con no ir al baño y me he desbordado», explicó la participante tras recuperar el conocimiento.
Almudena Porras se salva, pero estalla en directo
La tensión no solo se vivió en el plano médico. El programa dispuso una imponente estructura de toboganes a cinco metros de altura sobre el mar para decidir la salvación de la semana. Mientras Marisa Jara lograba ser eximida de la prueba debido a un ataque de vértigo que la paralizaba, el resto de nominados aguardaba el veredicto de la audiencia.
Finalmente, Almudena Porras se convertía en la salvada de la noche, dejando a Claudia Chacón, Toni Elías y la propia Marisa Jara en la cuerda floja. Sin embargo, la alegría por su permanencia se transformó rápidamente en llanto. Tras ser tachada de «tiquismiquis» por sus compañeros y protagonizar un nuevo roce con Elías, Porras se derrumbó: «No siento que este sea mi lugar», confesó entre lágrimas, denunciando ser el blanco constante de las críticas y el vacío del grupo.
El desafiante regreso de Álex Ghita
El plató de Telecinco recibió de forma gélida a Álex Ghita, primer expulsado y, a la postre, primer abandono voluntario de la edición. Lejos de mostrarse compungido, Ghita arremetió contra los colaboradores: «Que me digan a la cara si he sido un fraude», sentenció. El exconcursante justificó su salida de la isla por su incapacidad para gestionar psicológicamente la ansiedad por la comida: «Me enfrenté a muchos miedos, pero el hambre fue lo que más me comió la cabeza», admitió ante el presentador.
















