En la madrugada de este sábado 21 de marzo de 2026, aterrizó en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz el contingente principal de las tropas españolas que operaban en Irak. El grupo, compuesto por 205 militares, fue evacuado del país árabe como medida de seguridad ante la inestabilidad generada por la guerra en el vecino Irán.
Recepción oficial y detalles del vuelo
El avión A330 del Ejército del Aire y del Espacio tomó tierra a las 6:25 horas, tras un retraso de varias horas respecto al plan inicial debido a complicaciones logísticas en el aeródromo turco de Incirlik, punto de escala de la operación.
A pie de pista, los efectivos fueron recibidos por la ministra de Defensa, Margarita Robles, y por el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el almirante Teodoro López Calderón.
«La retirada se ha llevado a cabo en plena coordinación con nuestros aliados internacionales», señalaron fuentes del Ministerio de Defensa, subrayando que la seguridad del personal era la prioridad absoluta ante el deterioro del contexto regional.
Composición del contingente
La mayoría de los soldados retornados pertenecen al Tercio ‘Gran Capitán’ 1º de la Legión, con sede en Melilla, junto a otros efectivos de unidades del Ejército de Tierra ubicadas en la misma ciudad autónoma.
Esta llegada forma parte de un plan de evacuación más amplio que afecta a un total de 300 efectivos españoles:
- 205 militares: Llegados hoy a Torrejón de Ardoz.
- 21 militares: Previstos para llegar este mismo sábado a Melilla procedentes de Alemania.
- Resto del personal: Evacuados previamente en vuelos coordinados con otros países de la coalición.
El fin de una etapa en misiones internacionales
Los militares españoles formaban parte de dos misiones clave en la región: la coalición internacional ‘Inherent Resolve’, liderada por Estados Unidos, y la misión de la OTAN en Irak (NMI), cuyo objetivo es fortalecer las fuerzas de seguridad locales.
A pesar de la evacuación, el Ministerio de Defensa ha reiterado que el movimiento se ha realizado de forma coordinada con el resto de los socios internacionales, adaptándose a las circunstancias excepcionales que marca el conflicto en Irán.



















