Michael Rubin, analista vinculado al American Enterprise Institute, califica los enclaves de «ilegítimos» y sugiere el envío de excavadoras a la frontera. Las declaraciones llegan en plena crisis diplomática entre España y el Gobierno de Donald Trump.
La estabilidad de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, así como del archipiélago canario, se ha convertido en el centro de un incendiario análisis proveniente de Estados Unidos. Michael Rubin, investigador y exconsejero del Pentágono, ha publicado un artículo en el American Enterprise Institute donde insta directamente a Marruecos a poner fin a lo que denomina la «ocupación española en África» mediante una nueva Marcha Verde.
Rubin, conocido por su participación en el equipo que elaboró la tesis de las armas de destrucción masiva para la invasión de Irak, sostiene que Marruecos debería reagrupar fuerzas y «enviar excavadoras a la frontera» para entrar desarmados en las ciudades autónomas e izar la bandera marroquí. Según el analista, el presidente Pedro Sánchez «no tendría motivos para actuar» ante una intervención que buscase el «traslado de colonos» de vuelta a la Península a través del Estrecho.
El debate sobre el paraguas de la OTAN
Uno de los puntos más polémicos del texto de Rubin es su interpretación de los tratados internacionales de defensa. El analista asegura que ni Ceuta, ni Melilla, ni siquiera las Islas Canarias desencadenarían una respuesta automática de la OTAN. Sin embargo, expertos en seguridad internacional matizan estas afirmaciones:
- Ceuta y Melilla: Aunque geográficamente fuera del ámbito de aplicación directa del Artículo 5 (defensa colectiva), cuentan con el respaldo del Artículo 4, que permite consultas y apoyo ante amenazas a la integridad territorial.
- Canarias: A diferencia de lo que sostiene Rubin, la interpretación mayoritaria del Tratado del Atlántico Norte sí incluye al archipiélago bajo la protección automática del Artículo 5, al ser considerado territorio soberano estable de un estado miembro.
Crisis bilateral sin precedentes entre España y EE. UU.
Estas declaraciones no se producen en un vacío diplomático. Se enmarcan en la crisis más grave en décadas entre Madrid y Washington, detonada el pasado 28 de febrero tras la puesta en marcha de la operación ‘Furia Épica’ contra Irán. La negativa de España a participar y el veto al uso de las bases de Rota y Morón para acciones ofensivas han provocado la ira de Donald Trump.
El mandatario estadounidense ha llegado a afirmar que «España ha sido terrible» y ha amenazado con cortar todo el comercio bilateral. Mientras la relación con la Casa Blanca se enfría, los lazos entre Rabat y Washington se fortalecen, lo que otorga a las palabras de Rubin un eco especialmente preocupante para la diplomacia española.
Presión migratoria y soberanía
El artículo de Rubin también señala al Estrecho de Gibraltar como un «punto débil» de la seguridad europea debido a la presión migratoria. Tanto las ciudades autónomas como Canarias se encuentran actualmente en situaciones de contingencia por la llegada de menores no acompañados y flujos irregulares, un desafío que Rubin utiliza para cuestionar la legitimidad del control español en la zona.
Ante este ataque mediático y analítico, el Gobierno de España ha respondido con firmeza, reafirmando que «la soberanía española sobre Ceuta y Melilla está fuera de toda duda» y asegurando que se defenderá la integridad territorial del país con todos los recursos necesarios.




















