El directivo cede ante el Ejecutivo para preservar la estabilidad de la compañía y será sustituido por Ángel Simón, ex consejero delegado de Criteria Caixa
Ángel Escribano ha presentado este miércoles su dimisión como presidente del Consejo de Administración de Indra. La decisión, comunicada de manera oficial a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), pone fin a una etapa de 14 meses marcada por un notable desempeño financiero, pero también por seis semanas de intensa presión política ejercida desde el entorno de la Presidencia del Gobierno. Tras un pulso que ha tensado la gobernanza de la cotizada, la salida del directivo busca garantizar la viabilidad futura de la firma y de su propia empresa familiar, EM&E, ante la falta de apoyos en el consejo y las advertencias del Ejecutivo.
Una renuncia «meditada» para evitar la inestabilidad
La salida de Escribano se ha formalizado durante la celebración de un consejo extraordinario. A través de una carta dirigida a los accionistas y profesionales de la empresa, el hasta ahora presidente ha calificado su renuncia como una «decisión profundamente meditada». En el texto, Escribano apela a la responsabilidad y la lealtad para justificar su paso atrás, subrayando que no puede permitir que su permanencia «interfiera en la estabilidad de la compañía» ni afecte a la confianza de los inversores.
Bajo su mandato, Indra ha alcanzado hitos operativos históricos. La compañía cerró el ejercicio 2025 con un crecimiento del beneficio del 57%, una cartera de pedidos de 16.000 millones de euros y una revalorización bursátil que ha superado el 150% desde que asumió el cargo. Pese a estos resultados, la Comisión de Nombramientos ya ha activado, bajo la coordinación de la consejera independiente Virginia Arce Peralta, el proceso de sucesión.
Ángel Simón: el perfil para una transición tranquila
El nombre propuesto por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) —principal accionista con un 28%— para ocupar la presidencia es el de Ángel Simón. El ex consejero delegado de Criteria Caixa se perfila como una figura de consenso capaz de despolitizar la gestión. Simón cuenta con la confianza del Gobierno y mantiene, al mismo tiempo, sólidos vínculos con los mercados financieros y fondos de inversión.
Su llegada permitiría la continuidad de José Vicente de los Mozos como consejero delegado, manteniendo la dirección estratégica que ha llevado a la empresa a sus cifras récord actuales. Además, el perfil de Simón encaja con una tendencia de gestores vinculados al entorno de los socialistas catalanes que ya ocupan puestos de relevancia en otras firmas estratégicas con participación estatal, como Telefónica, AENA o Enagás.
Seis semanas de «acoso y derribo»
El conflicto entre Moncloa y Escribano se hizo público a principios de febrero, tras una reunión con el director de la Oficina Económica del Ejecutivo, Manuel de la Rocha. Desde ese encuentro, los ataques fueron constantes, incluyendo acusaciones de «conflicto de intereses» por parte de la SEPI respecto a las negociaciones de integración de Indra con EM&E, la empresa fundada por Escribano.
La resistencia del presidente, que contaba con el apoyo de fondos como Amber Capital, se ha quebrado finalmente ante la posibilidad de que el Gobierno bloqueara futuros contratos y préstamos públicos destinados a su empresa privada. Ante el riesgo de colapso de EM&E y tras varios consejos sin mayorías claras, Escribano ha optado por el cese.
Reacción de los mercados y hoja de ruta
La noticia de la dimisión provocó inicialmente una caída del 8% en la cotización de Indra, aunque las pérdidas se moderaron al 1% al cierre de la sesión, lo que indica que el mercado ha asimilado la salida y confía en el plan de sucesión. La hoja de ruta inmediata de la compañía pasa por consolidar los acuerdos necesarios para ejecutar su cartera histórica de pedidos y asegurar los 10.000 millones de euros adicionales en contratos previstos para los próximos meses. Queda pendiente, asimismo, definir en qué términos y plazos se retomará la posible fusión con EM&E, un fleco que se abordará una vez se recupere la normalidad institucional.


















