La Ciudad Autónoma ha anunciado una inversión de emergencia de 1.197.000 euros para reparar los graves daños estructurales causados por los fenómenos meteorológicos extremos que azotaron la región a principios de año. Según informa El Faro de Ceuta, estas actuaciones buscan garantizar la seguridad de los usuarios y evitar el cierre de instalaciones clave para la vida deportiva y económica de la ciudad.
Una ofensiva contra los daños de las borrascas
Las intervenciones no son preventivas, sino de carácter «urgente e inaplazable». Las inspecciones técnicas tras el paso de sucesivos frentes detectaron riesgos reales para la integridad física de trabajadores y deportistas. El plan de choque se centrará en seis puntos neurálgicos:
- Complejo Deportivo Guillermo Molina: Presenta fisuras en fachadas y desprendimientos de cerámica.
- Parque Marítimo del Mediterráneo: Con filtraciones críticas que afectan a locales comerciales y vestuarios.
- Otros centros afectados: El polideportivo Antonio Campoamor, el Pabellón La Libertad, el Centro Ecuestre y el Complejo Díaz-Flor.
Las tareas técnicas incluirán la impermeabilización de cubiertas, el refuerzo de anclajes de chapas metálicas que amenazan con desprenderse por el viento y el saneamiento de fachadas y sistemas de drenaje.
El factor climático: 22 días de castigo ininterrumpido
El origen de este deterioro masivo se encuentra en la excepcional secuencia meteorológica vivida entre el 15 de enero y el 6 de febrero de 2026. Durante este periodo, Ceuta encadenó tres temporales consecutivos sin tregua.
Dato clave: En apenas tres semanas, la ciudad registró una precipitación acumulada de 595 mm, una cifra asombrosa si se tiene en cuenta que la media anual de Ceuta ronda los 695 mm.
La borrasca Leonardo fue el golpe de gracia, con rachas de viento que superaron los 90 km/h durante nueve jornadas y lluvias torrenciales que alcanzaron los 89 mm en un solo día. Esta saturación del terreno y la fatiga de los materiales de construcción han hecho que el mantenimiento ordinario sea insuficiente, obligando a la Administración a tramitar estas obras por el procedimiento de emergencia para restablecer la normalidad lo antes posible.




















