Los ataques de EE.UU. e Israel golpean zonas residenciales de Teherán, Qom y el sur del país mientras Donald Trump extiende el ultimátum antes de «desatar el infierno».
La ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní ha dejado un rastro de devastación civil en las últimas 24 horas. Según informes de medios locales y portavoces sanitarios, al menos 34 personas han fallecido, entre ellas siete niños, en una serie de bombardeos que han alcanzado complejos de viviendas y centros universitarios entre la noche del domingo y la mañana de este lunes.
La tragedia ha golpeado con especial dureza a la población infantil. El portavoz del Ministerio de Salud iraní, Hosein Kermanpur, denunció a través de redes sociales la muerte de siete menores de 10 años en un ataque contra un área residencial de la capital. Entre las víctimas se encuentra un bebé de menos de un año, cuya identificación resultó extremadamente difícil debido a la gravedad del impacto.
Masacre en zonas residenciales
Los ataques se han distribuido en varios puntos estratégicos y núcleos urbanos del país:
- Provincia de Teherán: En el municipio de Baharestán (suroeste), el impacto contra dos viviendas en el complejo Qaleh Mir dejó 13 fallecidos. En el sureste de la capital, otro edificio de dos plantas fue alcanzado, cobrándose tres vidas más.
- Qom: La ciudad santa también fue blanco de los proyectiles, registrándose al menos cinco muertos en una zona de viviendas.
- Costa sur: En las localidades portuarias de Bandar Lengeh y Kong, se han reportado seis víctimas mortales y 17 heridos tras bombardeos contra áreas urbanas.
Colapso energético en la capital
Además de las pérdidas humanas, la ofensiva ha golpeado infraestructuras educativas y de servicios. Un ataque contra la Universidad Sharif destruyó instalaciones energéticas clave, lo que ha provocado un apagón masivo en el noreste de Teherán, complicando aún más las labores de rescate y la atención en los centros hospitalarios.
Cifras de víctimas en aumento
Aunque el régimen de Teherán no actualiza su balance oficial desde la primera semana de la guerra (cuando fijó la cifra en 1.230 muertos), organizaciones independientes ofrecen un panorama mucho más sombrío. La ONG HRANA, con sede en Estados Unidos, estima que el total de fallecidos supera ya los 3.400, de los cuales más de 1.500 serían civiles.
El ultimátum de Trump: 24 horas más de tregua tensa
Este recrudecimiento de la violencia coincide con un nuevo movimiento estratégico de la Casa Blanca. El presidente Donald Trump, tras amenazar nuevamente con «desatar el infierno» si no se desbloquea el Estrecho de Ormuz, ha decidido extender el plazo del ultimátum otras 24 horas.
El nuevo límite se ha fijado para las 20:00 horas del martes 7 de abril en Washington (madrugada del miércoles en España). Hasta entonces, la población civil iraní permanece en vilo ante la posibilidad de que los ataques contra infraestructuras críticas —prometidos por el mandatario estadounidense— eleven la cifra de víctimas a niveles sin precedentes.



















