Los ejercicios, que se extenderán hasta el 21 de mayo, movilizan a más de 65.000 efectivos y coinciden con entrenamientos tácticos similares en Bielorrusia.
Moscú (EFE) — Las Fuerzas Armadas de Rusia han puesto en marcha este martes un despliegue masivo de sus fuerzas nucleares estratégicas. Los ejercicios se desarrollan bajo un escenario de simulacro de «condiciones de amenaza de agresión», según informó el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado recogido por la agencia oficial Interfax.
Las maniobras, programadas del 19 al 21 de mayo de 2026, representan una de las mayores exhibiciones de músculo militar de los últimos meses, involucrando una cantidad sustancial de personal y armamento de alta tecnología.
Despliegue técnico y simulación de lanzamientos
El mando castrense ruso detalló que el objetivo principal es evaluar la capacidad de respuesta y el control de las tropas subordinadas para la disuasión de un enemigo potencial. El despliegue incluye:
- Efectivos: Más de 65.000 militares en servicio activo.
- Armamento: Más de 200 lanzaderas de misiles nucleares.
- Divisiones implicadas: Las Tropas de Misiles Estratégicos, las Flotas del Norte y el Pacífico, la comandancia de la aviación estratégica y las fuerzas de los distritos militares de Leningrado y Central.
«Durante las maniobras, las tropas practicarán los preparativos de las fuerzas nucleares para el cumplimiento de las misiones y el lanzamiento de misiles balísticos y de crucero en polígonos en territorio ruso», precisó el Ministerio de Defensa.
Bielorrusia se suma a las maniobras de disuasión
De forma paralela, el Ministerio de Defensa de Bielorrusia —principal aliado de Moscú— confirmó el inicio de sus propios ejercicios de las Fuerzas de Misiles y la Aviación, los cuales incluyen el entrenamiento en el uso de armas nucleares tácticas en estrecha cooperación con el ejército ruso.
El mando militar bielorruso enfatizó que las operaciones se centran en tácticas de sigilo y marchas forzadas a larga distancia para operar desde zonas no preparadas. A pesar del alto perfil de los ejercicios, las autoridades de Minsk aseguraron que estas actividades «no están dirigidas contra terceros países y no representan una amenaza para la seguridad en la región».















