El hermano de Koldo García declinó responder a las preguntas sobre sus vínculos con Víctor de Aldama y sus movimientos bancarios, siguiendo el consejo de su defensa para evitar la autoincriminación.
En una sesión marcada por la estrategia de defensa, Joseba García Izaguirre, hermano del exasesor ministerial Koldo García, ha optado por el silencio durante su comparecencia ante la Audiencia Nacional. Pese a la insistencia del fiscal jefe de la Anticorrupción, Alejandro Luzón, el compareciente se negó a declarar escudándose en el consejo legal de su abogada.
Una figura jurídica clave: El testigo asistido
La sesión comenzó con una petición técnica de la letrada Leticia de la Hoz, quien ejerce la defensa de ambos hermanos. De la Hoz solicitó que Joseba García fuera considerado «testigo asistido», una figura que le permite estar acompañado de un abogado y, lo más importante, negarse a responder preguntas que pudieran perjudicarle en otros procesos judiciales.
«Cualquier pregunta puede perjudicarle, ya que está encausado en la otra parte de esta misma causa», argumentó la defensa ante la sala.
Las preguntas que quedaron sin respuesta
El fiscal Alejandro Luzón centró su interrogatorio en tres ejes fundamentales que la acusación considera críticos para desgranar la trama:
- Vínculos con la red: Se le interrogó por sus reuniones con el empresario Víctor de Aldama, figura central en el banquillo del Supremo.
- Jerarquía familiar: El fiscal buscaba confirmar si Joseba actuaba bajo las instrucciones directas de su hermano, Koldo García.
- Movimientos financieros: Uno de los puntos más tensos fue la mención a los ingresos de dinero en efectivo en sus cuentas personales, calificados por el fiscal como un «volumen extraordinario».
El derecho a no declarar
Pese a la relevancia de las cuestiones planteadas, la respuesta de Joseba García fue sistemática: el silencio. Al estar vinculado a una pieza separada del caso que se instruye en la Audiencia Nacional, el testigo hizo valer su derecho a no aportar testimonios que pudieran ser utilizados en su contra en el futuro.
Este movimiento bloquea, de momento, una de las vías de investigación directa sobre el flujo de efectivo y la logística de las reuniones que mantenían los principales implicados en la causa.




















