Un artículo de opinión en el prestigioso diario estadounidense revela que Pedro Sánchez impide el uso de las bases de Morón y Rota para operaciones contra Teherán, a diferencia de potencias como Francia, Alemania o Italia.
El Gobierno de Pedro Sánchez se ha convertido en la nota discordante dentro de la Alianza Atlántica en lo que respecta a la estrategia de la Administración de Donald Trump en Oriente Próximo. Según publica The Wall Street Journal, España es la «clara excepción» entre los aliados de la OTAN al negarse a colaborar, incluso de forma discreta, en las operaciones militares y logísticas que Estados Unidos lidera frente a Irán.
Bajo el título «Los aliados de la OTAN están ayudando discretamente a Estados Unidos en Irán», los expertos Linas Kojala y Vytautas Leškevičius analizan cómo las principales potencias europeas han desmentido con hechos las quejas de Trump sobre la inacción de la Alianza. Sin embargo, el subtítulo del artículo es tajante al excluir a nuestro país: «España es la excepción, pero el Reino Unido, Italia, Alemania, Portugal e incluso Francia están poniendo de su parte».
El contraste europeo: de Londres a París
El diario neoyorquino detalla el nivel de implicación de los vecinos europeos, quienes han facilitado recursos clave a Washington pese a las tensiones políticas superficiales:
- Reino Unido: Londres ha dado luz verde al uso de sus bases aéreas para ataques directos contra emplazamientos de misiles iraníes.
- Alemania: Mantiene plenamente operativa la base de Ramstein, centro neurálgico para la logística estadounidense, la proyección de fuerza y el despliegue de drones fuera del continente.
- Italia: Permite el acceso a sus instalaciones y autoriza sobrevuelos en su espacio aéreo, manteniendo el requisito de una validación previa por parte de Roma.
- Francia: Aunque prohíbe ataques directos desde su suelo, permite que aeronaves de EE. UU. operen desde bases francesas en misiones de apoyo a los socios del Golfo Pérsico.
El desplante de Sánchez a la Administración Trump
Frente a esta colaboración mayoritaria, el análisis del Wall Street Journal sitúa a Pedro Sánchez en una posición de confrontación directa. El artículo señala que el presidente español, de perfil izquierdista, se muestra «deseoso de enfrentarse a Trump».
Esta negativa se traduce en un bloqueo explícito al uso de las bases estratégicas de Morón y Rota para cualquier acción ofensiva contra Irán. Este nuevo desencuentro se suma al hecho de que España fuera el único país de la Alianza que se negó a cumplir con el objetivo del 5% del gasto en defensa fijado por la OTAN, consolidando una imagen de distanciamiento respecto a las exigencias de seguridad de la Casa Blanca.
Mientras el resto de Europa busca fórmulas para mantener la estabilidad de la alianza transatlántica mediante acuerdos discretos, el posicionamiento de Madrid destaca como un obstáculo en la hoja de ruta de Washington en la región, profundizando la brecha diplomática entre el Palacio de la Moncloa y la actual Administración estadounidense.




















