La salida de la diputada regional Virginia Martínez del grupo parlamentario Vox para integrarse en el Grupo Mixto ha provocado un vuelco en el tablero político de la Región de Murcia. Esta decisión, motivada por la profunda decepción de la parlamentaria con el rumbo actual de su formación, abre un nuevo escenario en el que el Partido Popular podría alcanzar la mayoría necesaria para sacar adelante sus iniciativas sin depender directamente de las exigencias del partido de Santiago Abascal.
Crisis interna en Vox Murcia
Virginia Martínez ha seguido los pasos de José Ángel Antelo, anterior referente de la formación en la región, al abandonar las filas del grupo ultra. En un comunicado, la diputada ha expresado que su marcha ha sido meditada detenidamente y responde a un desencanto progresivo con las directrices y decisiones adoptadas por la cúpula del partido en los últimos meses. Con este movimiento, Vox pierde peso específico en la Asamblea Regional, evidenciando una crisis de cohesión interna que se ha ido agudizando a lo largo de 2026.
Un nuevo escenario para el Partido Popular
La configuración actual de la Asamblea, tras el paso de Martínez y Antelo al Grupo Mixto, altera significativamente las dinámicas de voto. Para el Gobierno regional del Partido Popular, este fraccionamiento de su hasta ahora socio preferente supone una oportunidad estratégica. La existencia de diputados fuera de la disciplina de Vox permite a los populares negociar apoyos de forma más atomizada, facilitando la aritmética parlamentaria para aprobar presupuestos y leyes sin el bloqueo que en ocasiones imponía la dirección de Vox.
Reacciones y futuro de la legislatura
Mientras que desde el entorno de Vox se describe la situación como una descomposición provocada por decisiones arbitrarias de su cúpula, el Partido Popular observa con cautela este nuevo margen de maniobra. La integración de los diputados disidentes en el Grupo Mixto no solo debilita la capacidad de presión de Vox, sino que también obliga a todas las fuerzas políticas a revaluar sus alianzas de cara al resto de la legislatura, en un clima de creciente inestabilidad parlamentaria para la derecha en Murcia.




















