Tres meses después de la tragedia ferroviaria que conmocionó a España, el eco del dolor ha resonado con fuerza en la Carrera de San Jerónimo. Familiares y víctimas del accidente de Adamuz (Córdoba) se han concentrado este miércoles frente al Congreso de los Diputados en una jornada marcada por la carga simbólica y la exigencia de responsabilidades políticas.
Un memorial de madera y ausencia
La imagen más impactante de la mañana ha sido el despliegue de 47 sillas vacías, cada una con el nombre de una víctima escrita en el respaldo. 46 de ellas recordaban a los fallecidos en el descarrilamiento del pasado 18 de enero en la localidad cordobesa; la silla número 47 rendía tributo al maquinista fallecido apenas un día después en otro siniestro en Gelida (Barcelona).
Bajo el lema de la Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz, cerca de un centenar de personas han alzado la voz no solo por los suyos, sino por la seguridad de todo el sistema ferroviario español. A la protesta se sumaron colectivos de otras tragedias precedentes, como las de Angrois y Bejís, unificando un frente común contra la precariedad en las infraestructuras.
Presión directa sobre el Ministerio
El foco de las críticas ha apuntado directamente al Palacio de Zurbano. Los asistentes han coreado consignas pidiendo la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, a quien responsabilizan de la gestión posterior al accidente y de las deficiencias en el mantenimiento de las vías.
«Pedimos a los políticos que se pongan las pilas y dejen de hacer caja con este suceso. Deben aunar fuerzas para que el ferrocarril en España implemente las medidas necesarias para que esto no vuelva a ocurrir», declaró Mario Samper, presidente de la asociación.
Reivindicaciones: Verdad, Justicia y Seguridad
La asociación ha formalizado sus peticiones mediante la entrega de una carta dirigida a la Mesa del Congreso. En el documento, solicitan que el pleno lea su manifiesto oficial. Los puntos clave de sus demandas son:
- Esclarecimiento de los hechos: Investigación exhaustiva sobre el mantenimiento y la seguridad de la vía en el tramo de Adamuz.
- Responsabilidades: Depuración de culpas tanto en el ámbito empresarial como en el político.
- Mejoras técnicas: Implementación urgente de sistemas que garanticen que un error o fallo técnico no derive en una tragedia de esta magnitud.
- Investigación de comunicaciones: La asociación ha elevado al juzgado una demanda por los fallos de coordinación detectados la noche del siniestro entre el 112 de Andalucía y el 061.
El Congreso recoge el testigo
Tras la entrega del escrito, fuentes de la Mesa han confirmado que la decisión de elevar el manifiesto al pleno dependerá de la Junta de Portavoces. Se requerirá que algún grupo parlamentario lo proponga formalmente y se alcance el consenso necesario para una declaración institucional.
Mientras la investigación judicial sigue su curso, las familias de Adamuz han dejado claro que no permitirán que el paso del tiempo diluya la urgencia de una reforma profunda en la seguridad ferroviaria del país.




















