Segunda División, sábado 18 de abril de 2026. Zaragoza 2-2 AD Ceuta FC. Un punto con sabor a mucho para los de la ciudad autónoma, que supieron sostener el partido cuando parecía inclinarse hacia el lado aragonés y, sobre todo, reaccionaron cuando el marcador ya miraba de cara al rival. La película fue intensa: goles repartidos, remontadas cruzadas y un tramo final que dejó el empate como resultado inevitable.
La escuadra ceutí arrancó con la idea clara de competir de tú a tú en un estadio exigente. El Zaragoza cargó la zona de creación, con llegadas que avisaban, pero el Ceuta respondió con inteligencia y acierto en momentos puntuales. El premio llegó pronto para los visitantes: en el minuto 32, K. de la Fuente rompió la igualdad y colocó el 0-1 en el marcador. Un tanto que no solo sumaba, sino que también marcaba el guion: el Ceuta podía disputar la contienda sin regalar metros.
Bloque de goles: ritmo, reacción y final eléctrico
- 32’ — AD Ceuta FC: K. de la Fuente (0-1).
- 57’ — Zaragoza: R. Gonzalez (1-1).
- 85’ — Zaragoza: D. Gomez (2-1).
- 89’ — AD Ceuta FC: M. Fernandez Sanchez (2-2).
Tras el 0-1, el Zaragoza apretó. El Ceuta, bien plantado, defendió con orden y buscó mantener la ventaja por la vía más difícil: sufrir sin desordenarse. Ese esfuerzo encontró recompensa con un gol de los suyos que, en teoría, les daba tranquilidad; en la práctica, la presión aragonesa exigía seguir respondiendo.
La igualada llegó en el minuto 57, cuando R. Gonzalez puso el 1-1. El gol cambió el pulso. El Zaragoza se sintió más cómodo y el partido entró en su tramo de máxima tensión. El Ceuta, lejos de desmoronarse, asumió el reto de sostener el choque como si fuera una final, apoyándose en la concentración defensiva y en la capacidad de provocar transiciones.
Cuando el duelo parecía encarrilarse hacia un nuevo empate, apareció el mazazo local: en el minuto 85, D. Gomez colocó el 2-1 y obligó al Ceuta a remar contra corriente con tiempo todavía para buscar alternativas. A partir de ahí, el partido se volvió de ida y vuelta, con el Zaragoza intentando administrar y el Ceuta forzando el error y la acción ofensiva.
La respuesta llegó en el desenlace. En el minuto 89, M. Fernandez Sanchez firmó el 2-2 y desató la celebración de un equipo que se negó a irse sin punto. Fue un tanto que resumió la esencia de la noche: perseverancia, fe y capacidad para llegar hasta el último segundo.
Análisis breve: punto ganado por carácter
Más allá de los números, el empate refleja una batalla táctica con dos lecturas. Una, el mérito del Zaragoza por mantener el control tras el 0-1 y encontrar el camino del gol en momentos clave. Dos, la solidez del AD Ceuta FC para no romperse cuando el rival igualó y, especialmente, para seguir creyendo tras encajar el 2-1.
El Ceuta afrontó el partido con mentalidad competitiva: defendió con orden, castigó en el área cuando tuvo la oportunidad y, sobre todo, mostró respuesta emocional tras el revés de los 85’. Esa última acción, con gol en el 89’, explica mucho de lo que se vio en el césped: no era solo un partido de resultados, era un partido de resistencia.
Conclusión y cierre
Zaragoza 2-2 AD Ceuta FC deja un punto valioso para los ceutíes y una sensación ambigua para el Zaragoza, que estuvo cerca de llevarse los tres puntos pero no pudo sostener la ventaja. Con este empate, el Ceuta refrenda que compite hasta el final y que, incluso cuando el marcador se pone adverso, encuentra recursos para volver a engancharse al partido. La Segunda sigue apretada y esta noche, en La Romareda, el punto sabe a trabajo bien hecho.










