El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha calificado de «histórico» el nuevo escenario que se abre para la comarca tras el acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido. Durante su visita a Algeciras, el ministro ha confirmado que el próximo 15 de julio entrará en vigor el tratado que pondrá fin a la Verja, a la que se ha referido como «el último muro de la Europa continental».
La fecha marcará el inicio de una nueva etapa de convivencia y prosperidad compartida, eliminando las barreras físicas y burocráticas que han separado al Peñón del Campo de Gibraltar durante décadas.
Los pilares del acuerdo histórico
El ministro ha destacado varios puntos clave que transformarán la realidad de la zona a partir de julio:
- Uso conjunto del aeropuerto: Albares ha supervisado las obras de acceso al aeródromo, que pasará a ser de uso compartido.
- Integración en Schengen: Gibraltar entrará en el Espacio Schengen de la mano de España. Los controles de acceso se trasladarán al puerto y al aeropuerto del Peñón.
- Fin de la Verja: El 15 de julio se procederá al derribo del paso fronterizo actual para garantizar una movilidad fluida y permanente.
- Cohesión financiera: Se crea un nuevo mecanismo de fondos, aportados por todas las partes, destinado exclusivamente a la formación y el empleo en el Campo de Gibraltar.
Protección total para los trabajadores transfronterizos
Uno de los ejes centrales de la comparecencia ha sido el blindaje de los derechos de los 15.000 trabajadores que cruzan la frontera a diario. El ministro ha garantizado que sus prestaciones están «totalmente aseguradas»:
«Protegemos y blindamos el futuro de los trabajadores y sus derechos, incluidos el desempleo y las pensiones, sin ningún tipo de discriminación», ha afirmado Albares.
Un éxito colectivo para Europa
Tras reunirse con el alcalde de La Línea de la Concepción, Juan Franco —cuyo municipio era el más vulnerable ante un posible «Brexit duro»— y otros agentes sociales, el ministro ha insistido en que este acuerdo es un triunfo de la diplomacia que permite abrir «puertas que llevaban siglos cerradas con candados».
Para el Gobierno, este paso supone un «salto adelante» que sustituye la desconfianza por una relación en la que ambas poblaciones caminarán, por fin, de la mano hacia una estabilidad económica y social sin precedentes en la región.















