Risto Mejide cerró este sábado una de las etapas más largas y reconocibles de su carrera televisiva. El publicista se despidió definitivamente de Got Talent España durante la gran final de la undécima edición, después de haber anunciado al inicio de la temporada que esta sería su última entrega como miembro del jurado.
El momento llegó poco antes de conocerse el ganador de la noche. Visiblemente emocionado, Risto tomó la palabra para dirigirse a sus compañeros, al equipo del programa y a todos los concursantes que han pasado por sus valoraciones durante estos diez años en Telecinco. Su adiós tuvo un tono más reflexivo que polémico, lejos del perfil duro y exigente que ha marcado buena parte de su paso por el talent show.
Durante su intervención, el también presentador de Todo es mentira recordó sus dos décadas ligado a formatos en los que ha valorado el trabajo de otros. Admitió que, cuando se sentó por primera vez en un plató para juzgar talento, no imaginaba todo lo que iba a aprender. Para Risto, el talento no solo se mide en una actuación, sino también en la capacidad de enseñar algo a quienes lo observan.
Uno de los momentos más aplaudidos llegó cuando se dirigió a los concursantes a los que alguna vez dijo que no. Risto reconoció que algunos siguieron adelante y terminaron encontrando su camino, algo por lo que aseguró alegrarse de haberse equivocado. También tuvo palabras para quienes recibieron una negativa y después tampoco lograron triunfar, a quienes animó a no rendirse y a seguir intentándolo.
Su reflexión sobre el fracaso fue una de las frases más comentadas de la noche. El jurado defendió que fracasar forma parte del proceso creativo y que muchas veces es la forma en la que la vida pone a prueba cuánto se desea realmente alcanzar un sueño. El mensaje provocó el aplauso del plató y emocionó a sus compañeros de mesa.
Risto también quiso dedicar unas palabras cariñosas al resto del jurado, formado en esta edición por Paula Echevarría, Carlos Latre y Lorena Castell, además del presentador Santi Millán. La despedida emocionó especialmente a Paula Echevarría, que no pudo evitar las lágrimas ante el discurso de su compañero.
Con su salida, Got Talent España pierde a uno de sus rostros más identificables. Risto ha sido durante una década el juez más temido, el más crítico y también uno de los perfiles que más conversación ha generado dentro y fuera del programa. Su marcha abre ahora una nueva etapa para el formato de Telecinco, que tendrá que buscar un relevo para ocupar una silla con mucho peso en la historia del concurso.
La final de la undécima edición también coronó a AM Dance Studio como ganadores, en una noche que quedará marcada tanto por la victoria del grupo como por el adiós definitivo de Risto Mejide al jurado del programa.















